jueves, 13 de diciembre de 2018

Celebración del Dia de la Soberania Nacional


El pasado lunes 19 de noviembre el Círculo Nacionalista de Santiago del Estero celebro con un emotivo acto realizado en la Plaza Sarmiento (nombre infame) de nuestra ciudad, el Día de la Soberanía Nacional.

En dicha ocasión además se realizó un especial homenaje en recuerdo a los 44 abnegados hombres del ARA San Juan; mediante un momento de reflexión con las palabras del Diácono Mario Belizán y la colocación de una ofrenda floral.

Recordando la gesta del 20 de noviembre hablaron los camaradas Edgardo Moreno y Enrique Marañon.

A continuación transcribimos algunos párrafos pronunciados  por el camarada Marañon:

Este 20 de noviembre se cumple un nuevo aniversario de la Batalla de Vuelta de Obligado, un acontecimiento que embriaga nuestros corazones, al contemplar la profunda convicción patriótica de aquellos que supieron ofrendar sus vidas en defensa de la Soberanía Nacional, ante el atropello imperialista de la escuadra anglo-francesa.

 Aquellos hombres, carentes de todos los medios bélicos que estuvieran a la altura de sus enemigos, ante una poderosa flota a vapor en sus principales barcos  y con cañones de largo alcance que hicieron mella en las barrancas del Paraná; dieron un gran ejemplo de patriotismo y heroísmo. En efecto, los invasores extranjeros, aún con toda la superioridad tecnológica de la que disponían, no pudieron torcer el brazo de nuestros guerreros  y prevalecer sobre la voluntad soberana de los patriotas que pelearon con el general Lucio Mansilla a la cabeza.

La Batalla de la Vuelta de Obligado, librada en aguas del río Parana, para la historiografía liberal, fue una derrota militar catastrófica  que solo sirvió para incrementar la popularidad del “tirano” Rosas. Para los nacionalistas, todo lo contrario. Es el triunfo de la voluntad y el patriotismo. Es el acontecimiento más importante en la historia de una nacion que lucha por sobrevivir, es el espíritu de un pueblo en lucha contra el atropello extranjero.

Si comparamos los acontecimientos actuales y hacemos una retrospectiva, podríamos decir  que aquellas naves imperiales  que ayer nos atacaron, hoy son las ideologías foráneas que atentan contra la identidad cristiana de nuestra patria y contra el orden natural.

De modo pues que la batalla aún no ha terminado, nuevos enemigos de nuevo “navegan impunemente” y hoy como ayer debemos morir antes que arriar el pabellón nacional. Dios proteja a nuestra Patria y gloria eterna a don Juan Manuel de Rosas y los valientes de Obligado.

martes, 20 de noviembre de 2018

MARCELO DI MARCO EN SGO DEL ESTERO

Di Marco en compañia de miembros del Consejo Ejecutivo y del Dr Raul Lima 
El Sábado 1 de niciembre en la sala Dalmiro Coronel Lugones del Forum de Santiago del Estero, y en el marco de la Feria Provincial del Libro, el Circulo Nacionalista tuvo la inmensa alegría de poder acompañar al camarada Marcelo Di Marco en un taller literario que dictó en ese lugar.


Nuestro camarada Di Marco es un brillante y consagrado escritor de cuentos y novelas, y pasó por Santiago del Estero no por casualidad sino porque Dios a veces nos da pequeñas "revanchas" contra aquellos que desean monopolizar la cultura bajo un solo pensamiento progresista o marxista.

Por primera vez, el Circulo Nacionalista hizo pie en un lugar donde siempre se respiró, salvo honorables excepciones, ese tufillo contracultural de la izquierda rencorosa, sorprendiendole a propios y extraños como pudimos haber llegado a ese ambito con el camarada Di Marco. 

Di Marco entrevistado por el camarada Aragon
Hasta se le pidió al suscripto una entrevista radial, que no pude darla por razones de piel y estómago, no solo porque somos sapo de otro pozo, sino porque dada la catadura hostil del periodista no estábamos preparados para afrontar un dialogo que de ameno no tendría nada.

El taller se desarrolló de forma maravillosa y el camarada Marcelo nos deleitó con su exposición. Su particular carisma, encantó a todos los asistentes. Hasta mis hijos menores, pudieron entender sus explicaciones realizadas en forma amena y cordial.

Cabe también destacar que Marcelo Di Marco, fue entrevistado por varios medios locales a quienes agradecemos, entre ellos al como siempre al Nuevo Diario de Santiago del Estero, y sobre todo al Camarada Juan Manuel Aragón, otro destacado periodista y escritor, director de la revista El Punto y la Coma, que le realizó una entrevista sin desperdicio para dicha publicación, y que como se dice "entre payadores se entienden", tuvieron un extenso diálogo que esperamos pronto ver publicado.

Y como nobleza obliga, tenemos que agradecer también a la Subsecretaría de Cultura por haber permitido que la sociedad pueda conocer a un escritor brillante como Di Marco, de pura cepa patriótica y católica.

Enrique Marañon (h)

sábado, 27 de octubre de 2018

COMUNICADO DEL CONSEJO EJECUTIVO DEL CIRCULO NACIONALISTA DE SANTIAGO DEL ESTERO

Ante los cobardes y sistemáticos agravios que los miembros del Circulo Nacionalista hemos sufrido en estos últimos días, y frente aquellos que orgullosa y alegremente renuncian a su Fé, realizando actos públicos de apostasía, ponemos de manifiesto nuestra firme resolución de “morir” antes que abandonar la Religión que nos legaron nuestros mayores; evocando en ese sentido la consigna que supo levantar el caudillo riojano Facundo Quiroga de “Religión o Muerte”, porque es preferible mil veces sufrir la propia muerte, que apostatar.

Santiago del Estero, 11 de Octubre de 2018.

martes, 4 de septiembre de 2018

Charla sobre el General Jose de San Martin

El pasado viernes 17 de agosto, correspondiendo con el día de la exacta celebración del aniversario del fallecimiento del General Don José de San Martin (un detalle que nos complace tener en cuenta en una nación liberal y en una sociedad crematistica que prorratea fechas para "el turismo"), el Circulo Nacionalista quiso de alguna forma rendir honor a este hombre magnifico, que sin lugar a dudas fue uno de los más grandes guerreros de nuestra Patria y el adalid de nuestra independencia.  


Con ese motivo se organizó una charla que abordó algunos aspectos de su vida, desde el punto de vista del revisionismo histórico autentico y genuino (no del pseudo revisionismo izquierdista y populista vigente hoy en día)

El lugar escogido fue en el Profesorado del Colegio San José y los camaradas disertantes fueron los abogados y Profesores de Historia Edgardo Moreno y Marcos Sabagh. Ante una nutrida concurrencia se abordaron temas como el de las falaces afirmaciones sobre el carácter masón de San Martín y las virtudes cristianas del "Gran Capitán de los Andes".

Queremos destacar la actitud respetuosa y amable del auditorio y sobretodo agradecer a las autoridades del Profesorado que nos brindaron el espacio para la charla. 

Asi mismo agradecemos al camarada Hugo Acuña por su constante y desinteresado compromiso hacia el Circulo Nacionalista de Santiago del Estero.

He aquí algunas fotos que ilustran lo llevado a cabo.

                                                                                         Enrique Marañon

miércoles, 29 de agosto de 2018

FRENTE A LA APOSTASIA COLECTIVA


En la tarde noche del pasado miércoles 22 de agosto de 2018, un grupo de integrantes de nuestra organización, participamos de la Santa Misa oficiada en la Catedral Basílica de Santiago del Estero por el Pbro. Juan Castro Zavalía, sacerdote de buena doctrina y recta moral que como buen pastor que es, no se rehúsa nunca a brindarnos su concejo y acompañamiento.

Dicha celebración eucarística tuvo un significado especial ya que en ella el sacerdote celebrante hizo un encendido llamado a reafirmar nuestra Fe Católica.

El llamamiento no podía ser más oportuno dado que en esos momentos, en Plaza Libertad, tenía lugar una repugnante y pérfida convocatoria a realizar una "apostasía colectiva" contra Fe en Jesucristo y su Santa Iglesia Católica Apostolica y Romana.

Dicha convocatoria, realizada desde grupúsculos marxistas, intolerantes, pervertidos y violentos, que militan en el ámbito local, fue un intento más para agraviar y atacar a la comunidad católica local y la Fe de sus integrantes.

Recordemos que una apostasía es la renuncia que hace una persona de sus creencias religiosas y el abandono de la religión a la que pertenecía. Digamos nosotros que en realidad dicho abandono NO nos molesta ni nos ofende, porque como dice don Antonio Caponnetto “nunca le importó a la Iglesia contar con hijos falsos, miembros traidores o feligreses renegados”. Lo que si no vamos a tolerar es que con motivo de esas perfidas manifestaciones publicas estas hordas de zurdos impios y endemoniados realicen atentados contra nuestros templos, las sagradas imágenes o cometan cualquier tipo de sacrilegios.

Por suerte en nuestra provincia todavía queda uno que otro sacerdote valiente que no teme en decir la verdad oportuna e inoportunamente.

El Padre Castro Zavalía, en ese sentido y con una gran tino, hizo un verdadero llamamiento a sostener nuestra Fe cristiana en su homilía, inspirada en las lecturas del día (Ezequiel 34, 1-11 y Mateo 20, 1-16)

En primer lugar, el padre reflexionó sobre el rol "pastoral" de la Iglesia toda y de los católicos, porque "todos somos pastores" en algún momento, todos guiamos y protegemos, cuidamos y curamos, buscamos y traemos al descarriado, como lo hace una pastor con su rebaño.

Seguidamente, observó, a la luz del evangelio de Mateo, que todos estamos llamados a trabajar en la viña del Señor y que "los últimos serán los primeros, así como los primeros serán los últimos..." y todos recibirán la bienaventuranza de Dios. Pero... ay!!! de aquellos que "no hacen nada... de los que no se mueven... de los que se cierran en sí mismos" y centró la prédica en la frase "por eso a mi no me gustan los indiferentes". Y es que la indiferencia y la apatía de muchos católicos hace más daño que los ataques de aquellos que reniegan de la Fe verdadera. La indiferencia y la apatía obran, en forma silenciosa, pero constante, a lo largo de la historia del Hombre. Y es el deber del Buen Cristiano entrar y actuar en esa Historia, de la mano de Cristo, Salvador de la Humanidad.

Al finalizar su homilía, el Presbítero Juan Castro Zavalía, en un acto de gran misericordia, nos convocó a renovar nuestra Fe con el rezo, unidos en comunidad, del Credo Niceno-constantinopolitano.


                                                                                  Hugo Alejandro Acuña

viernes, 24 de agosto de 2018

EL NACIONALISMO RESISTE

En circunstancias de gran incertidumbre para la Patria, miembros del Circulo Nacionalista de Santiago del Estero realizamos una acción de resistencia ante los embates de los grupos feministas radicales y otras organizaciones pro aborto, en la vereda de la Catedral Basílica de nuestra ciudad capital, el pasado 8 de agosto de 2018, en medio del debate que acontecía en el Senado de la Nación. 

El Presidente del Círculo, C.P.N. Enrique Marañon, junto a otros camaradas, nos hicimos presentes  ante la convocatoria a la Santa Misa hecha desde la diócesis local para expresar y manifestar de ese modo una abierta oposición a la iniciativa tendiente a aprobar la Despenalización del Aborto, la mal llamada Interrupción Voluntaria del Embarazo (I.V.E.), propuesta elevada desde el Poder Ejecutivo nacional en respuesta a los requerimientos de los poderes internacionales y en concordancia con los designios de las organizaciones abortistas internacionales.

Fue una experiencia tensa por momentos, dada la cercanía física de las manifestaciones abortistas, que tenían lugar frente a la retreta de la Plaza Libertad. Aún así, soportando la gritería y el humo de las fogatas donde quemaban simbólicamente al "Patriarcado", estuvimos marcando presencia.

Al finalizar la misa, el Padre Gordillo nos saludó y nos impartió su bendición, alentándonos a continuar en esta cruzada por y en favor de la vida.

Luego, junto a un grupo de militantes pro vida y otros asistentes, rezamos el Santo Rosario, sobreponiendo la fuerza de la Oración al la violencia de los cultores de la muerte.

Esta acción militante en contra del crimen del aborto, sumada a otras que desde hace tiempo viene realizando el nacionalismo santiagueño en ese mismo sentido, demuestran nuestro inquebrantable compromiso en defensa de los derechos de Dios, la Patria y la Familia.


                                                                                    Hugo Alejandro Acuña

sábado, 2 de junio de 2018

FEDERALISMO Y AUTONOMIA MUNICIPAL*

Por: Edgardo Atilio Moreno

El historiador revisionista José María Rosa, sostenía que a unitarios y federales no los separaba simplemente una discusión teórica sobre el centralismo o la descentralización; decía que la cuestión era más profunda pues había entre ellos dos concepciones antagónicas de nuestra realidad nacional, la cual se podía sintetizar en la dicotomía sarmientina de civilización y barbarie.

En ese mismo sentido, Arturo Jauretche explicaba que los “civilizados” eran aquella minoría ilustrada que admiraba todo lo europeo y despreciaba lo propio, y que en su afán de imitar lo de afuera no tenían problema alguno en ser funcionales a los intereses de las potencias hegemónicas. En cambio los llamados “salvajes” eran hombres que sentían un profundo amor por su tierra, que estaban orgullosos de su historia, sus tradiciones, sus costumbres, y desconfiaban de las potencias extrajeras. Entre esos “salvajes” podemos citar a José Gervasio de Artigas, Juan Manuel de Rosas y a los demás caudillos federales.

Nosotros adherimos sin cortapisas a esta interpretación; sin embargo y sin perjuicio de ella, queremos hacer hincapié en el significado práctico del federalismo, es decir en lo que respecta a su relación con las autonomías municipales.

Al respecto hay que tener presente que el federalismo tiene sus raíces profundas en los municipios del periodo hispano, en los cabildos de aquellas ciudades que fundaron los españoles en el siglo XVI; ya que fue el modo natural en que esos primeros núcleos urbanos que se fundaron en nuestra patria resolvían las relaciones entre sí. Esos cabildos que (como dice el profesor Pablo Garat) poseían una “autonomía plena que se traducía en el gobierno y administración de los intereses locales, sin interferencia de otros poderes, pero en armonía con el poder central”.

Cabe aclarar de paso que esos municipios indianos, esos cabildos, era una institución que gozaban de mucha mayor autonomía y representatividad que sus similares en la península. Es decir, no se asemejaban tanto a los municipios peninsulares de esa época sino a los del siglo XI al XIV.

Al respecto dice José María Rosa, en su obra “Del municipio indiano a la provincia argentina”, que: “El municipio español del siglo XVI, con su libertad foral inexistente y menguada autonomía, corregidores y funcionarios reales, regidores perpetuos, milicias centralizadas, y hacienda dependiente de la Corona; fue el modelo para organizar el régimen político de las poblaciones indianas. La España del siglo XVI se pretendió trasplantar a las Indias; pero inesperadamente se dio un salto atrás hacia el siglo XIV por las condiciones de vida del Nuevo Mundo.
Los reyes tuvieron que transar con el espíritu de los pobladores y darles la participación a que tenían derecho. La realidad que afloraba en los campamentos del Nuevo Mundo, pomposamente bautizados de ciudades, no era la armonía española del siglo XVI. Era el combate cotidiano del siglo XI al XIV y habrían de ser los mismos reyes quienes atinaron a percibir esta diferencia sobreponiéndose al espíritu leguleyo de sus concejeros.
La realidad indiana se imponía sobre el modelo español. Cordoba y Santa Fe se gobernarían a si mismas, aunque otra cosa dijera la Providencia de Segovia…  Los municipios indianos del XVI y XVII  no se asemejan a los españoles del mismo tiempo. Si en cambio, y mucho, a las ciudades de la Castilla medieval con sus milicias combativas, sus caudillos conductores de la hueste, alcaldes elegidos por el común, distribuyendo justicia según los usos lugareños, con sus regidores vecinos de la ciudad que administran la ciudad por voluntad de sus convecinos…
Todo aquello que interesaba a la población era de resorte del Cabildo. Sus funciones eran considerables: justicia, policía, militares, edilicias, de asistencia social, la instrucción primaria, y tenían participación en el gobierno provincial.”
Esta era la armoniosa situación institucional de las ciudades argentinas  en sus orígenes, más allá de las críticas que pudieran merecer en distintos momentos de la época.”

Es decir que aquellas ciudades que se fundaron en lo que es hoy la Argentina fueron nucleos autónomos en los que los pobladores podían participar en todo aquello que fuera del interés común. Eh aquí el germen de nuestro federalismo.

Lamentablemente, una progresiva concentración socio-económica y una política de centralización administrativa hizo que esta institución municipal entrara en crisis.

El primer golpe que se les asestó a los Cabildos fue en 1782, con la Real Ordenanza de Intendentes, que con la excusa de una supuesta descentralización de la Metrópoli, se les quito atribuciones a los Cabildos para entregárselas a los Intendentes-gobernadores. A partir de ahí los cabildos comenzaron a perder sus funciones plenas de justicia, policía, guerra, hacienda, etc.

Posteriormente, ya en el periodo independiente, en 1821, Bernardino Rivadavia en su afán de atacar al federalismo suprimió los cabildos de Buenos Aires y Lujan. Y el proceso continuó hasta que en 1837 finalmente fueron abolidos todos los cabildos.

Luego –una vez concluidas las luchas civiles entre unitarios y federales- vino la Constitución de 1853, en la cual se consagró legal y formalmente el federalismo. Sin embargo, en la práctica, la hegemonía socio económica y el centralismo político de Buenos Aires hicieron que el federalismo fuera en realidad letra muerta.

Los hombres de la llamada Organización Nacional conformaron en los hechos un Estado Unitario que le venía de maravillas al modelo agro-exportador y dependiente puesto en marcha a todo vapor, conforme a la división internacional del trabajo y a los intereses ingleses.

En esto contribuyó: a) el deslumbramiento por el modelo administrativo francés y anglosajón; b) los intereses comerciales del puerto, y c) el desdén por las formas institucionales tradicionales, provenientes de nuestro pasado hispano-criollo.

Si se quiere reconstruir el federalismo, y hacerlo de verdad operante, hay que empezar por reconocer plenamente las autonomías municipales, porque sin autonomía municipal no puede haber auténtico federalismo.

Por otra parte, es el municipio el ámbito de libertad y participación en donde los vecinos pueden no solo encontrar la respuesta a sus necesidades sino también poner límite a un poder político que se ha convertido en una inmensa máquina de dominación.

Al respecto se debe tener presente que el federalismo no es solo una técnica jurídica de organizar el Estado, sino también una filosofía política construida sobre dos principios que son fundamentales para un justo orden social, el de subsidiaridad y el de totalidad o unidad.

Según el principio de subsidiaridad, las relaciones entre los cuerpos intermedios y el Estado se deben dar de forma tal que este no absorba las competencias y funciones de aquellos, es decir una sociedad mayor, como el Estado, no debe hacer lo que una comunidad menor puede hacer.

Solo excepcionalmente, cuando por alguna circunstancia una asociación intermedia no puede por si sola alcanzar sus fines, allí recién el Estado puede y debe acudir en su ayuda, actuando subsidiariamente.

El otro principio, el de totalidad o unidad, implica la necesaria subordinación de la parte al todo, es decir que tanto los individuos como los distintos grupos sociales deben subordinarse al Bien Común político.

Estos dos principios que llamativamente son negados tanto por las ideologías individualistas como las colectivistas, deben integrarse armónicamente en la vida política y social.

Para volver entonces al federalismo es necesario reconocer al municipio como una comunidad natural y autónoma, conformada por familias que se encuentran vinculadas por relaciones de vecindad, que tienen y buscan fines comunes.

Es necesario tener presente el modelo histórico de nuestros antiguos cabildos, con su autonomía y sus formas de participación auténticamente representativas; solo de ese modo los municipios recuperaran su vitalidad y el federalismo argentino podrá dar las respuestas que el orden social requiere.

Por ello es importante que todos los textos constitucionales consagren el derecho de los municipios a una autonomía plena. Y si bien es cierto que a partir de 1983 se dio comienzo en la Argentina a un ciclo de reformas de las constituciones provinciales en las que se ha logrado ese reconocimiento de las autonomías municipales; y por ende los municipios comenzaron a adecuar sus cartas orgánicas a esta nueva normativa; aún queda mucho camino por recorrer.

Ese camino que falta transitar no puede ser otro que el de un proceso profundo de descentralización política y desconcentración económica, que deberá hacerse sobre la base de los principios de subsidiaridad y totalidad mencionados; y en el marco de un proyecto integrador y soberano a nivel regional.


*Conferencia brindada el 11/05/18 en las Jornadas sobre Federalismo, organizadas por el Instituto Artigas y la Escuela para la Innovación Educativa de la UNSE.