jueves, 10 de abril de 2014

COMO DEFENDER LOS RECURSOS NATURALES*

"La Argentina no tiene hipótesis de conflicto". E aquí una de las expresiones mas lapidarias y nefasta que se haya expresado desde el advenimiento de la democracia. La misma, sin lugar a dudas, tiene por objetivo esencial destruir las columnas básicas de la defensa nacional.
Nuestra patria, territorialmente hablando, es uno de los siete países más grandes del mundo; comparte sus fronteras con Brasil, que es hoy el país más poderoso y próspero de la región; con Chile, un pueblo necesitado de recursos naturales, que ambiciona la Patagonia y está al acecho de una porción de territorio antártico; y con Gran Bretaña, que usurpa las Islas Malvinas, parte del Mar Argentino, y que pretende además, usurpar nuestra Antártida.
No hay dudas que las grandes reservas naturales que posee nuestro país lo hacen realmente un territorio apetecible, y que por esta misma razón se hace imprescindible contar con una buena capacidad defensiva para evitar cualquier tipo de maniobra por parte de poderosas potencias.
Ante este panorama, no puede comprenderse como es que no existe una sola hipótesis de conflicto con terceros. Todos deseamos la paz (La verdadera paz y no como la conceptualiza la ONU)  y queremos llegar a ella, pero en un momento donde nuestros países vecinos duplican su arsenal bélico, y se acelera la carrera por poseer más recursos naturales, es imposible defender las fronteras con un mensaje pacifista, con una exaltación paroxística de la Democracia, y con FF.AA. destruidas y putrefactas de excretas gramscianas y markusianas.
Mientras aquí se habla de “Paz”, el resto de las naciones vecinas han duplicado su arsenal armamentístico, y no por ello significa que quieran la guerra, sino que están protegiendo su soberanía, ante un hipotético conflicto. El mismísimo “Lula” Da Silva nos dio un enorme ejemplo de sentido común y de básica geopolítica al justificar la compra de submarinos nucleares a Francia para defender en el futuro al petróleo Brasilero, solamente nuestro país expone a viva voz la carencia de hipótesis de conflicto,  y lleva adelante una política de total indefensión.
No hay dudas que con la aniquilación de nuestras FF.AA se pretende garantizar que el poder extranjero pueda, no solo extraer a través de sus empresas nuestros recursos naturales, como ya lo está haciendo; sino que tenga vía libre para ocupar lisa y llanamente nuestro territorio nacional e inclusive pueda desmembrarlo a su conveniencia.

Programa defensivo a desarrollar desde una optica nacionalista y moderna

Para revertir esta situación es necesario llevar adelante un conjunto de acciones sinérgicas:
1º. Recuperación de la Soberanía Monetaria: Sustitución del  Banco Central de la República Argentina por diferentes instituciones estatales que se ocupen de la emisión monetaria, el control de la circulación monetaria, el atesoramiento de reservas y el control cambiario, proveyendo los fondos necesarios para la recuperación de la industria argentina, sin acudir al capital extranjero, que sólo intenta depredarnos con la excusa de “invertir”; y prohibiendo todo endeudamiento estatal con la banca privada o los organismos multilaterales de crédito (Banco Mundial, BID, FMI, etc.). En ese sentido se deberá también impedir la exportación de materiales como  oro, plata, litio.
En tiempos de conflicto, todo el manejo monetario debe organizarse para defender a la Nación y al Pueblo argentino. La riqueza de la Argentina debe quedar en la Argentina, y los que se la lleven no puede permanecer en el país, pues pueden ser potenciales colaboracionistas con el enemigo que nos amenaza.
2º. Reconciliación  inmediata  del Pueblo con las Fuerzas Armadas: Pueblo y ejército deben ser una sola fuerza; para ello habrá que compensar con un patriotismo a ultranza los errores históricos que se han cometido, e implantar con urgencia un sistema educativo que reinstale los sentimientos patrióticos y contrarreste  las imposiciones del “Pensamiento Único”, propio de la globalización. 
3º. Equipamiento bélico de primera generación: Hasta tanto no lo produzcamos internamente, este equipamiento debe adquirirse a aquellos países que consientan una total transferencia tecnológica para reconstruir nuestras fábricas militares, incluyendo vehículos, tanques, misiles, aviones, helicópteros y astilleros navales militares y civiles, de manera de controlar efectivamente lo que sucede en nuestras costas y mares. Debemos avanzar en el marco de Defensa Suramericano en la alianza con Brasil para poner a punto nuestros desarrollos nucleares y de misiles de largo alcance, desarrollando una capacidad de represalia que impida que Gran Bretaña pueda volver a amenazarnos como lo hizo en la Guerra de Malvinas.
4º. Denunciar los tratados de Londres: que consagran la rendición de las Islas Malvinas, y la entrega de la soberanía sobre nuestra plataforma continental; además de entregar toda la minería y el petróleo al Commonweath.
5º. Restaurar la Constitución Nacional de 1949: Todo lo posterior no tiene validez ya que este ordenamiento jurídico fue derogado por un bando militar en 1956, y no por una Asamblea Constituyente. Especial vigencia deberá tener lo relativo a la propiedad estatal de los recursos naturales.  Además se deberá tipificar legalmente las actividades imputables a los traidores a la Patria, a fin de disponer de instrumentos para desarticular la “Quinta Columna” de aquellos que trabajen para defender los intereses de nuestros enemigos. Posteriormente se hará necesario avanzar hacia formas republicanas que contemplen la representación funcional u orgánica de la ciudadanía; así como denunciar a todos los tratados, y a todas las organizaciones multinacionales que juegan en contra de nuestros intereses.
6º. Distribución de la población argentina en todo el territorio nacional, fundando nuevas ciudades autosuficientes, tanto para resolver el enorme déficit de viviendas, como para fomentar el desarrollo local y la economía social, permitiendo la inmigración de nuestros vecinos y aliados que se asimilen a nuestra nacionalidad. De este modo se podrá ocupar productivamente todo nuestro territorio.
7º. Eliminación de todas las formas de degradación de nuestros recursos naturales: Se debe suprimir todo tipo de contaminación, especialmente del agua (por el vertido masivo de agroquímicos tóxicos, y desechos industriales);  y poner fin a cualquier minería a cielo abierto, así como a toda forma de desertificación y deforestación en nuestro territorio; recuperando en todo lo posible los bosques, la fauna y la flora nativas.
También debe impedirse la tenencia de tierras en manos de personas físicas o jurídicas cuyo control final se encuentre en manos de países miembros de la OTAN, de la Commonwealth, o de empresas multinacionales o personas que no utilicen su potencial productivo o degraden su capacidad de recuperación natural.
8º. Nacionalización de los servicios públicos y de las empresas estratégicas: Tenemos que hacer caducar todas las concesiones a empresas vinculadas al Imperio Global, poniendo inmediatamente  todo el sistema de comunicaciones, agua y energía, y transportes esenciales en manos del Estado Nacional.
Se debe potenciar el desarrollo inmediato de todas las industrias básicas generadoras de bienes de capital, tales como la siderurgia, química pesada, minería, generación y distribución energética y de combustibles. Al mismo tiempo que reconstruir el sistema ferroviario; y poner en marcha un sistema de transporte fluvial eficaz que permita utilizar la integración de las tres cuencas principales sudamericanas. 
Lo enunciado hasta aquí, obviamente, es solo un esbozo de las principales medidas que en el terreno geopolítico debería tomar un gobierno patriota para que la Argentina recupere su soberanía y su poder nacional. 

                                                              Ing. Carlos Alberto Zerda


*Publicado en revista Milo Nº 5, Diciembre del 2011

miércoles, 5 de marzo de 2014

BALANCE Y CONVOCATORIA

El Circulo Nacionalista de Santiago del Estero va a cumplir el próximo 2 de abril del corriente año, tres años de existencia en nuestra cada vez más  decadente y globalizada sociedad santiagueña y argentina.

Sin caer en la torpeza intelectual de pretender ser los únicos y los mejores exponentes del nacionalismo argentino, y conscientes de que un eficiente apostolado nacionalista es materia aún pendiente dentro de nuestras menguadas filas; es justo destacar que el pequeño grupo de camaradas, del cual me siento orgulloso de pertenecer, con todos nuestros errores y defectos, ha tratado, y ciertamente ha logrado dar "testimonio" de militancia nacionalista en nuestra provincia. 
 
Numerosas charlas y conferencias –entre ellas la de destacados exponentes del nacionalismo, como ser el Dr Antonio Caponnetto; una importante presencia en los medios de comunicación y sobretodo la publicación de la revista Milo, son algunos de los logros por destacar.


Y si bien es cierto algunas metas del ambicioso proyecto planteado al comenzar nuestras actividades no se han cumplido, o se cumplieron a medias, lo hecho en algunos casos marca un hito en la historia del nacionalismo en Santiago del Estero.

Me refiero específicamente a la publicación de la revista Milo. Los diez números editados de esta revista fueron todo un logro y una novedad en nuestra provincia, que sabemos no pasó desapercibido; por lo que quienes asumimos el compromiso de escribir artículos, recaudar fondos, controlar la diagramación, y demás tareas propias de una editorial; estamos muy satisfechos por lo hecho.

Lamentablemente ciertos obstáculos, sobre todo financieros, nos obligaron a interrumpir la publicación de esta revista. Esperamos que ello sea un llamado de atención para aquellos que dijeron ponderar nuestro esfuerzo pero a la hora del compromiso concreto estuvieron ausentes.

Es obvio que para muchos camaradas les es más fácil "hablar detrás de la alambrada que estar en la cancha". Ojala algún día esto se pueda revertir, pues decirse nacionalista sin hacer nacionalismo, es como dice el papa Francisco, ser "cristianos de nombre" y nada más.
 
Ya basta entonces de pasividad. Las actuales circunstancias exigen que todos los que se dicen nacionalistas actúen como tales. La inmensa mayoría de las excusas  que escuchamos son meros pretextos para no hacer nada. Todos podemos hacer algo, todos pueden aportar su grano de arena. Hay quienes creen que el tiempo de la militancia entusiasta ya les paso, que ya hicieron mucho, que ya "renegaron" demasiado. La pregunta es ¿acaso hay Reino de los Cielos sin cruz? o es que queremos hacer un nacionalismo aburguesado, a nuestra medida y conveniencia?.
 
El Circulo Nacionalista de Santiago del Estero no se ha fundado para eso, lo hemos fundado para militar organizadamente y sin desmayo, con la cruz y con la doctrina.


El primer paso esta dado, y no ha sido fácil; pero tal vez lo que queda es mucho más difícil aun, pues lo que queda por hacer es mantener la continuidad en la lucha y mejorar lo hecho; y esto es lo que a muchos más les cuesta.

Para esos próximos combates convocamos nuevamente a todos los camaradas, con la esperanza de que cada día sean más lo que se sumen a las filas del Nacionalismo MILITANTE; y de que cada día haya menos camaradas sentados frente a la pantalla de una computadora escribiendo o reenviando mensajes derrotistas y  apocalípticos sobre el fin de nuestra patria, sobre lo que hacen o dejan de hacer los cipayos "k" y la trucha oposición; o sobre tantas otras calamidades que nos afectan. Es hora de actuar y no de criticar pasivamente, es hora en definitiva de que dejemos nuestra comodidad mundana, y empecemos a trabajar en serio "por Dios y la Patria".
 
 
Cdor. Enrique F. Marañon (h)
Secretario Gral.

sábado, 22 de febrero de 2014

DIEZ RAZONES CONTRA EL ABORTO*

En estos últimos tiempos, lamentablemente, se ha colocado en el tapete la discusión sobre un proyecto de ley para legalizar el aborto. Y digo lamentablemente puesto que considero que este crimen execrable nunca debería ser discutido ni debatido.
Agrede el sentido común el mero hecho de que se considere la posibilidad de debatir acerca de legalizar prácticas abortivas. Sin embargo, considero también necesario que los que defendemos la vida, y sobre todo los derechos de Dios, nos armemos con los argumentos, muchas veces de sentido común, para repeler las argumentaciones de los que propugnan la legalización de tan siniestra práctica. Expongo a continuación algunos de los argumentos pro aborto, y las respuestas a los mismos:

1.- Es inhumano no legalizar el "aborto terapéutico" que debería realizarse cuando el embarazo pone a la mujer en peligro de muerte o de un mal grave y permanente”.
 
La Verdad:
En este caso el término "terapéutico" es utilizado con el claro fin de confundir. "Terapia" significa curar y en este caso el aborto no cura nada, lo que hace es asesinar al niño por nacer. Por otro lado, destacamos que en la actualidad la ciencia médica y los avances científicos garantizan que prácticamente no haya circunstancias en la cual se deba optar ente la vida de la madre o la del hijo. Además el código de ética médica señala que en el caso de complicaciones en el embarazo deben hacerse los esfuerzos proporcionados para salvar a madre e hijo y nunca tener como salida la muerte premeditada de uno de ellos.

2.- “Es brutal permitir que una mujer tenga el hijo producto de una violación. Por ello, para estos casos, debería legalizarse el aborto llamado "sentimental".

La Verdad: En primer lugar los embarazos que siguen a una violación son extremadamente raros. Y ello por varias causas. Por ejemplo, las disfunciones sexuales en los violadores, cuya tasa es extremadamente alta. Procurar una legislación en base a una excepción, en vez de una regla, es totalmente irracional desde el punto de vista jurídico. Es obvio que el espantoso crimen de la violación es utilizado para sensibilizar al público en favor del aborto, al presentar al fruto inocente de una posible concepción brutal como un agresor. Es claro que la mujer ha sufrido una primera espantosa agresión, la de la violación. Presentar el aborto como una "solución" es decir que un veneno hay que combatirlo aplicando otro.
El aborto no va a quitar ningún dolor físico o psicológico producido en una violación. Al contrario, le va a agregar las complicaciones físicas y psíquicas que ya el aborto tiene de por sí. Por otro lado, el fruto de este acto violento es un niño inocente, que no carga para nada con la brutal decisión de su padre genético. Ese niño inocente, que también es de la madre, no debe pagar un crimen tan execrable con su vida. Si la madre no se ve capaz de criarlo, puede darlo en adopción, y así romperá el ciclo de violencia.
Además el aborto por violación no es siquiera aceptado por sus verdaderas víctimas, las mujeres violadas. La violación es uno de los argumentos más manipulados a favor del aborto. Hace dos años, en Estados Unidos, un Comité de Mujeres Embarazadas por Asalto Sexual quiso hacerse oir: «Nos ofende profundamente cada vez que nuestra difícil situación se explota para promover los intereses políticos de otros». En los dos únicos estudios sobre estos casos, se descubrió que aproximadamente el 70% de mujeres en esta situación decidieron tener el niño. Además, un estudio sobre el síndrome post-aborto, en una encuesta a estas mujeres, descubrió que al 80% de las que habían abortado les había causado más mal que bien y se arrepentían.

3.- Es necesario eliminar a un niño con deficiencias porque él sufrirá mucho y le ocasionará sufrimientos y gastos a los padres”

La Verdad:
Este principio, conocido como "aborto eugenésico" se basa en el falso postulado de que "los lindos y sanos" son quienes deben establecer el criterio de valor de cuándo una vida vale o no. Con ese criterio, tendríamos motivo suficiente para matar a los minusválidos ya nacidos.
Por otro lado, científicamente, las pruebas prenatales no tienen seguridad del 100% para determinar malformaciones o defectos. Además ninguna sociedad ha tenido tantos medios (técnicos y sociales) como la nuestra para curar o mejorar la calidad de vida de muchos enfermos. ¿Quién y dónde traza la línea de lo que es una vida con calidad? Que cada vez haya más abortos por malformaciones menores y perfectamente solucionables como el labio leporino es una consecuencia lógica de hacer depender la dignidad de la calidad. Se habla de calidad en vez de felicidad, que todos pueden alcanzar si alguien (hay mucha gente dispuesta) los acoge y les da cariño. Incluso en el caso de que un niño vaya a morir poco después de nacer, ¿no vale la pena compartir con él el mayor tiempo posible?
Por último, ¿Quién puede afirmar que los minusválidos no desean vivir?

4.-
“El aborto debe ser legal porque todo niño debe ser deseado”

La Verdad: Este es un argumento absurdo. El "deseo" o "no deseo" no afecta en nada la dignidad y el valor intrínseco de una persona. El niño no es una "cosa" sobre cuyo valor puede decidir otro de acuerdo a su estado de ánimo. Por otro lado, el que una mujer no esté contenta con su embarazo durante los primeros meses no indica que esta misma mujer no vaya a amar a su bebé una vez nacido.

5.- “El aborto debe ser legal porque la mujer tiene derecho a decidir sobre su propio cuerpo”

La Verdad: Pero no cuando el sentido común y la ciencia moderna reconocen que en un embarazo hay dos vidas y dos cuerpos. Mujer, según definición de diccionario, es un "ser humano femenino". Dado que el sexo se determina cromosómicamente en la concepción, y más o menos la mitad de los que son abortados son "seres humanos femeninos"; obviamente NO TODA MUJER TIENE DERECHO A CONTROLAR SU PROPIO CUERPO, ya que al abortar en estos casos se está asesinando a una mujer, a la que de esa manera se le está privando de ese supuesto derecho a decidir sobre su cuerpo.
Los que alegan que en las primeras semanas del embarazo se trata sólo de un puñado de células, y que la madre tiene derecho a hacer lo que quiera con su cuerpo, presentan un argumento a todas luces falso: Desde el instante mismo de la concepción, existe ya un ser vivo con ADN humano único, que tiene que mandar un mensaje químico a la madre para que no luche contra él. A las dos semanas de la concepción (más o menos cuando se nota la primera falta), está completamente implantado en el útero. Una semana más tarde, ya se le están formando el cerebro, la médula espinal y los ojos; y unos días después le latirá el corazón. Sí, se alimenta de la madre, pero también lo hace un bebé recién nacido. Es decir, desde el mismo instante de la concepción (y para qué hablar a las dos o tres semanas de ocurrida ésta) no cabe absolutamente la más mínima duda de que nos encontramos ante una vida humana, completamente distinta a la de la madre.
En el caso del aborto la mujer estaría decidiendo no sobre su propio cuerpo, sino sobre el de un ser que no es ella, aunque esté temporalmente dentro de ella.

6.- “Con la legalización del aborto se terminarían los abortos clandestinos”

La Verdad: Las estadísticas en los países "desarrollados" demuestran que esto no es así. Por el contrario, la legalización del aborto lo convierte en un método que parece moralmente aceptable y por tanto, como una opción posible que no es igualmente considerada allí donde no es legal.
Pero dado que la gran mayoría de abortos no son por un motivo "sentimental", "terapéutico" o "eugenésico", sino por un embarazo considerado "vergonzoso", no es extraño que la mujer -especialmente si es adolescente o joven- busque igualmente métodos abortivos clandestinos por la sencilla razón de que una ley, aunque quite la pena legal, no quita la vergüenza y el deseo de ocultamiento. Por otro lado, esta mentira se basa en el mito según el cual los abortos legales son más "seguros" que los clandestinos.
7.- “El aborto es una operación tan sencilla como extraerse una muela o las amígdalas. Casi no tiene efectos colaterales”

La Verdad:
Las cifras desmienten esta afirmación. Después de un aborto legal, aumenta la esterilidad en un 10%, los abortos espontáneos también en un 10%, y los problemas emocionales suben del 9 al 59%. Además, hay complicaciones si los embarazos son consecutivos y la mujer tiene el factor RH negativo. Los embarazos extra-uterinos aumentan de un 0.5% a un 3.5%, y los partos prematuros de un 5% a un 15%. También pueden darse perforación del útero, coágulos sanguíneos en los pulmones, infección, y hepatitis producida por las transfusiones.
Además, cada vez más investigaciones tienden a confirmar una importante tesis médica: que la interrupción violenta del proceso de gestación mediante el aborto afecta las células de las mamas, haciéndolas sensiblemente más propensas al cáncer.
Por otro lado, algunas mujeres tienen problemas emocionales y psicológicos inmediatamente después del aborto, otras los tienen muchos años después: se trata del Sindrome Post Aborto.
Las mujeres que lo padecen niegan y reprimen cualquier sentimiento negativo por un periodo promedio de al menos cinco años. Después surgen una variedad de síntomas, desde sudoraciones y palpitaciones hasta anorexia, alucinaciones y pesadillas. Los síntomas son sorprendentemente similares a los del Síndrome de tensión post traumático que sufrieron algunos veteranos, 10 años o más después de haber combatido en una guerra.

8. “Abortar es un derecho”

La verdad: Abortar es un delito, despenalizado en ciertos países en algunos supuestos, como ser que el embarazo sea fruto de una violación, que se presuma que el niño nacerá con «graves taras (sic) físicas o psíquicas» (aborto eugenésico) y que sea un grave riesgo para la vida y la salud física o psíquica de la madre (aborto terapéutico). A pesar de lo que el lobby abortista intenta hacer creer a los países que se oponen al aborto, todavía no han conseguido que ningún documento de las Naciones Unidas reconozca un supuesto derecho al aborto. De ninguna manera podría reconocerse que la madre tenga un derecho sobre la vida de su hijo.
Aclaremos que, a pesar de que tan execrable delito se encuentra despenalizado en ciertos casos, sostenemos que tal norma debería derogarse, puesto que ninguna de las causales mencionadas más arriba justificaría actuar positivamente para matar al nasciturus (ver el inicio de este artículo, puntos A, B y C).

9.- “No se debe criticar el aborto, porque ya es una decisión muy difícil: nadie quiere abortar”.

La verdad: La tesis de los partidarios del aborto es tan débil que sólo pueden defenderla diciendo que, en realidad, es un mal necesario que nadie quiere -salvo quienes lucran con él-. Si nadie quiere abortar, los gobiernos deben ofrecer un verdadero asesoramiento y ayudas a las embarazadas con dificultades; o, por lo menos, no retirar las subvenciones a las asociaciones que lo hacen.

10.- No pueden imponerse las propias opiniones o creencias a los demás”.

La verdad: Todos los argumentos en contra del aborto hasta aquí enunciados se basan en datos científicos, y en argumentos racionales. Curiosamente, casi siempre son los abortistas los primeros en mencionar la religión para desacreditar todos los argumentos de los pro-vida. Cualquier razón contra el aborto es una creencia. Por el contrario, sus partidarios pueden imponer su opinión a toda la sociedad, incluso a los no nacidos que son eliminados.

                                                                                                Dr. Norberto Pablo Hatun

Publicado en revista Milo Nº 5, Diciembre del 2011

miércoles, 22 de enero de 2014

Homenaje a un gran patriota

En una continuación de la militancia nacionalista en nuestra provincia se realizó el lanzamiento del Periódico “MILO” Nº 4, el pasado 8 de octubre, en el salón de la Biblioteca Agustín Álvarez. En primer lugar el Ctdor Maragnon, se expresó acerca de la temática de la revista. A continuación el Sr. Luis Razzolini, le hizo un sentido homenaje a la figura del Crel Mohamed Alí Seineldín, de quién fue su amigo personal, y en cuyo honor escribió el libro “Seineldín el Gran Patriota”, que también fue presentado en esta ocasión. Como ya lo expresamos en el artículo anterior de la revista, la vida del Crel Seineldín, fue un ejemplo de patriota y de nacionalista en todos los ámbitos en los cuales actuó, como hijo, hermano, estudiante, jefe de familia; aunque su labor como soldado fue descollante, en la lucha contra la subversión, en Malvinas, para colocarlo a la altura de los otros héroes. Pero fue conocido por defender a las Fuerzas Armadas de la destrucción que se había previsto y que hoy vemos con tristeza cumplida. El nacionalismo santiagueño se manifiesta una vez mas, tomando las banderas de nuestros antepasados para continuar la lucha hasta la definitiva independencia de nuestra patria. Pese a los avatares de la época en que nos toca vivir, el nacionalismo está presente como única y última opción para poder tener una Nación digna y soberana. Al acto concurrieron camaradas interesados en la publicación del periódico como así también de los distintos temas que aquejan a la realidad nacional e internacional. Terminada la presentación se intercambiaron opiniones sobre la cuestión y la causa nacional. Los organizadores, “Círculo Nacionalista de Santiago del Estero”, y el partido “Fuerza Patriótica” se mostraron conformes por el éxito rotundo de la presentación.-

                                                                         Dra. Zulma Escobar Gorosito.

*Publicado en revista Milo Nº 5, Diciembre del 2011

jueves, 26 de diciembre de 2013

¿NO SERÁ MUCHO?*

El eje, al parecer ha cambiado. Aunque se sabe que sólo permanecen las cosas que se parecen a sí mismas, las que hicieron de la fidelidad a su propia esencia, su razón de seguir existiendo, muchos creen, en este mundo moderno, que el cambio es la razón de ser de todo lo que existe. Mientras para algunos la consigna es seguir siendo uno mismo, del principio al fin, hay otros que creen que esas son tonterías de los que se aferran a un tiempo que pasó y no será nunca más. Dicen que el que no se adapta pierde, lo pasan por arriba, lo dejan a un costado. El peligro es no hacerlo radicalmente. Si un viejo quiere parecer joven, no solamente debe teñirse el pelo, porque eso no será suficiente, debe llevar la ridiculez hasta el extremo, vestirse con ropa de jóvenes, oir su misma música, correr diez kilómetros por día sin cansarse, hablar como lo hacen ellos y mostrar su mismo asombro para algunas cosas e idéntica ignorancia para todo lo demás.
El comercio siempre fue lo mismo, siempre se pareció a sí mismo y a ninguna otra cosa. Se trata de comprar lo más barato que se pueda y vender al mayor precio posible. Con el tiempo, claro, hemos pasado del almacén a la tienda, de la tienda al supermercado, del supermercado al shopping. Que es un gran supermercado con un montón de sucursales de otros supermercados rodeándolo. Algo así como un templo del comercio elevado a la enésima potencia. El comercio por el comercio mismo, desvergonzadamente. El dios Hermes, de los griegos, llevado al pedestal de ídolo máximo de la modernidad.
Los domingos, la sociedad que antes descansaba en familia o se dedicaba a los quehaceres de la casa, postergados por las actividades de la semana, ahora los usa -como se dice- para salir de shopping. Casi una misa. Con sus sacerdotes, que ahora son las chicas que atienden los comercios, sus celebrantes auxiliares, modernos policías privados que le indican a la gente por dónde puede circular y por dónde no. Con un gran dios al que rendirle ofrendas, al contado o a crédito, lo mismo da. Y otro dios detrás de dios, mirándolo todo desde las miles de cámaras de televisión que, ocultas o visibles vigilan todo, para que nadie cause desmanes, para reducir al mínimo la posibilidad de que alguien se lleve algo sin pagar.
Sigue habiendo temor de Dios, nada más que ahora es uno más tangible, visible, cuyos castigos, ¡ojo!, pueden ser a la vista de todo el mundo e inmediatos. Nada de esperar la muerte para ver si uno tiene derecho a sentarse a la diestra del Padre o bajar a los abismos del infierno. Ahora todo es instantáneo. Son castigos o premios light, bajas calorías.
El padre de familia comentará al otro día, en su trabajo, las incidencias de su paseo por el shopping. Lo caras que están las cosas. Qué buena la nueva publicidad de cerveza. Salió un nuevo teléfono celular que reconoce los códigos de barras, una maravilla. ¿Alguien sabe si el próximo domingo actuará algún nuevo conjunto musical?
La mujer comentará a las amigas que no vuelve más al viejo shopping de su juventud y soltería, este que inauguraron la semana pasada es mucho más lindo, más vistoso, tiene más artículos para comprar. Las tradicionalistas le dirán que sí, que muy lindo todo lo que quiera, pero ellas ya conocen el viejo, los empleados son como de la familia, su marido va en ojotas, a sus hijos muchas veces los toman de repositores y a las hijas las contratan para que hagan probar la nueva gaseosa a los clientes, hay que ser agradecidos en la vida, oh, también.
La familia entera recordará con unción la visita del último fin de semana al shopping. Es posible que el padre se imponga como una sacrosanta obligación, un “no nos hagas dejar de pagar la cuota y líbranos del mal, amén”. Y la conversación girará alrededor de lo que se compró o dejó de comprar el domingo. De lo que se deseó y no se compró porque no están los tiempos como para gastos inútiles. De lo que se deseó y no se tendrá jamás, como esas chicas tan bonitas que reparten folletos, todas vestidas iguales, todas hermosas y simpatiquísimas. “Papito, deberías haber aprovechado la oferta que te hizo aquel vendedor, quizás el próximo fin de semana los lavarropas ya cuesten más caros”, dirá el hijo mayor. Y el padre deberá reconocer que la juventud tiene una perspicacia de la que antes carecía.
No muy lejos de allí, en la soledad de la misa de 11, quizás este domingo el cura haya reflexionado sobre las causas por las que los feligreses cada vez vienen menos: cuando bautizan a los niños, los hacen hacer la primera comunión y tal vez si se casan. Después, no aparecen ni por casualidad. Eso que hace mucho que los curas dejaron el latín por imposición de la sociedad. Hubo una euforia transitoria en aquel entonces, porque “en castellano es otra cosa, ahora entendemos lo que se dice”, sostenían muchos. Como no era suficiente, después se pusieron de espaldas al sagrario, de frente a la gente y adoptaron una escenografía más acorde a los nuevos tiempos. Fuera esos viejos púlpitos que hacían que la gente creyera que el cura era un ser superior, allá arriba, ahora todo es con micrófonos, más igualitario. ¿Dónde dice que los monaguillos deben ser solamente varones?, Vamos, vengan las mujeres también a ayudar misa, si al fin de cuentas no es gran cosa. ¿Mujeres con mantilla? Paparruchadas de San Pablo, para qué tantas cosas exteriores si lo de adentro, lo que se siente es lo que cuenta.
Para qué la sotana, hay que ser del mundo, estar en el mundo, trabajar por el mundo. ¿Clergyman, dice usted? No sea antiguo, lo que se usa son camisas estampadas, chombas de vivos colores, pantalón corto, sandalias modernas. Fuera todo ropaje pesado para dar misas, que se vea que es un hombre común y corriente como todos, que sale de noche, tiene amigos, fuma, va de vacaciones, trabaja de algo para tener una jubilación digna, va a fiestas y, en fin, tiene una vida fuera de la iglesia. Mientras cumpla los preceptos, qué le importa a la gente su vida, además.
A pesar de que cambió a la vieja que lee las “consignas” de la misa por una chica más joven y más linda (a veces hasta se pone unas minifaldas que ¡guau!), a pesar de que sacó a las beatitas que manejaban la sacristía al anterior cura y puso jóvenes dicharacheros y felices, a pesar de que sacó todas esas imágenes de santos que le daban una imagen lúgubre al templo, a pesar de que cambió las velas por modernos foquitos de colores, la iglesia está cada vez más vacía, reflexiona el cura.
Y eso que se esfuerza, organiza campamentos, ha puesto tres juegos de ping-pong en el salón parroquial, les habla a los chicos y a las chicas en su mismo idioma y hasta se hizo un tatuaje para demostrarles que no tiene miedo a los asuntos del mundo. Además cambió el viejo cancionero por otro más moderno, con letras y músicas que les copió a los evangelistas de la otra cuadra, se consiguió un chico que toca música de fondo con su clarinete, durante la consagración y a la misma consagración la dice con sus propias palabras, para qué repetir fórmulas viejas, pasadas de moda, si total, lo que importa es el qué, no el cómo.
Empero, cavila el cura, la gente no viene, no se acerca ni a preguntar si vive o ha muerto. Tal vez falte más modernidad. Piensa en hacer de la misa un gran picnic, pero sabe que el obispo se va a oponer. ¿Y si se presenta en todos lados de camiseta malla, como los roqueros, que juntan multitudes en los estadios?, ¿no quedará feo que bautice de pantalón corto?, pero tampoco va a querer el obispo. ¿Y si copiara algunos tics de los medios de comunicación, como anunciar “este casamiento es auspiciado por mercería Marito”? No hay nada en ninguna parte de la Biblia que diga que no se puede, pero le van a tener una envidia bárbara los curas de las otras iglesias, además en cuanto se lo copien, el obispado seguro que se agarra todas las propagandas de Cocacola y los deja a ellos solamente las publicidades de los quiosquitos del barrio. Además, duda el cura ¿vendrá gente con eso?
No muy lejos de su iglesia, como se dijo, el shopping destila vida, tiene luz propia, adherentes y detractores, la sociología lo encara como principal objeto de estudio desde hace décadas, la filosofía hace mucho que lo tiene calado. Violentas proposiciones acerca de la naturaleza de ese templo dedicado a Hermes, que dicho sea de paso es dios de los comerciantes y también de los ladrones, son defendidas en congresos, parlamentos, jornadas, reuniones, cenáculos y grupos de reflexión de la más variada laya.
Piensa el cura: ¿Y si corro los bancos, volteo aquella pared, hago un solo salón grande, divido todo en locales iguales y llamo a los comerciantes para que instalen sus negocios? Sería un pequeño shopping barrial en el que, de paso, daría alguna que otra misa. El drama es que cuando los shoppings se hagan más ellos mismos, es decir, cambien para seguir estando en su ser, teniendo su esencia, su iglesia deberá cambiar también, habrá que estar atento a los nuevos soplos de la modernidad.
Pero, también piensa el cura. ¿Y si?, pero desecha esa idea porque para eso si se necesitaría ser valiente. Aunque, ¿por qué no?, ¿acaso el nuevo Papa no lo permite?, ¿no se ha cambiado la traducción al castellano de la consagración del vino? ¿Si volviera al viejo catecismo?, ¿si afirmara a sus feligreses en la fe de siempre y no en esas adaptaciones que hay ahora? ¿Si les dijera que la misa es la muerte y resurrección de Nuestro Señor, en vez de ser casi representación teatral? En una palabra, ¿si volviera al latín y a la misa tridentina? Está seguro de que su iglesia volvería a estar llena, pero, ¿no será mucho, che?

Por: Nestor Nuñez

Publicado en revista Milo Nº 5, Diciembre del 2011

lunes, 16 de septiembre de 2013

Editorial Milo Nº 5

EL AJUSTE DEL MODELO

Negros nubarrones se ciernen sobre nuestras cabezas. Pasado ya el carnaval electoral, la delicada situación económica del país no puede seguir ocultándose. El gobierno tiene que admitir ahora que el modelo de endeudamiento y rapiña que implantó requiere de un ajuste.

En efecto, el crecimiento de la economía mundial llegó a su fin; la liquidez en el mercado financiero se esta acabando y ahora los organismos de crédito exigen a los países sobreendeudados que comiencen a enfriar sus economías y a pagar sus deudas.
El caso griego es un ejemplo, y a la Argentina pronto le tocará su turno.
La idea de que nuestro país esta “blindado” ante una crisis global no es más que una ilusión. No en vano la deuda externa nos encadena a los centros financieros internacionales, y no por nada nuestros gobernantes son los gerentes locales de ese poder mundial.
Y si bien es cierto que existen otros factores que inciden en la crisis; entre ellos la caída de los precios de las materias primas que exportamos y el debilitamiento de la demanda de nuestros principales socios comerciales; sus efectos no serán tan devastadores como la cuestión financiera.
Prueba de ello es que si bien el precio de la soja bajó, este aun sigue siendo bueno. Lo mismo pasa con nuestra relación comercial con el Brasil, la cual no ha variado prácticamente en nada a pesar de la devaluación del real.
Sin embargo para el año 2012 la Argentina deberá pagar 16.000 millones de dólares en concepto de vencimientos de la deuda externa; y para ello el proyecto del Presupuesto prevé el uso de casi 6.000 millones de dólares de las reservas del Banco Central, mientras que el resto será cubierto con endeudamiento.
De modo que el problema fundamental –aunque se lo trate de soslayar- esta en los pagos de la deuda que debe afrontar nuestro país. Deuda que, tal como lo dice la sentencia del juez Ballesteros, se ha comprobado que es ilegitima y fraudulenta; por lo cual su pago debería haberse suspendido hasta tanto no se determine que es lo que realmente corresponde pagar.
Esta pesada carga -que todos los gobiernos democráticos  han convalidado-, anula cualquier posibilidad de una política económica soberana y nos supedita a los dictámenes de los organismos de crédito internacional; los cuales  invariablemente le imponen a todo país endeudado medidas tales como la devaluación monetaria, el congelamiento de salarios y de subsidios, la paralización de obras públicas y de servicios asistenciales, y otras medidas de similar carácter recesivo.
Con esta situación el gobierno no tendrá otra opción que decirle a la gente que la fiesta llegó a su fin, y que los usureros vienen por su libra de carne.
Y esto hará caer también otra mentira: la del desendeudamiento.
En ese sentido el kirchnerismo se ha jactado de haber pagado gran parte de la deuda y de haber recuperado soberanía, cuando en realidad solo se estuvo pagando parte de los intereses de la misma, y ello contrayendo nuevas deudas; mientras el capital se refinanció bajo condiciones leoninas y los intereses impagos  pasaron a integrar el capital (anoticismo).
Se dio así la paradoja de que, a pesar de ser este el gobierno más pagador de nuestra historia, hoy la Argentina se encuentra mas endeudada que cuando asumieron los Kirchner.
Para colmo de males, la sangría monetaria que ocasiona el pago de esta deuda ilegitima nos ha hecho perder la oportunidad histórica de desarrollar el país con el ahorro interno; sin pedirle un peso a nadie, y sin darle facilidades desmesuradas a capitales foráneos que por lo general se llevan más de lo que dejan.
Lejos de hacer entonces lo que convenía a los intereses nacionales y al bien común, el gobierno aprovechó las buenas condiciones internacionales –el alto precio de la soja principalmente- y la disponibilidad de los fondos del Anses,  para pagar los intereses de la deuda externa y aumentar el gasto público improductivo; con lo cual pudo estimular el consumo y crear una prosperidad ficticia.Ahora la crisis financiera internacional esta golpeando nuestras puertas y la fuga de capitales por el pago de la deuda se torna imparable. Eh aquí la causa verdadera de la inflación.
Sin embargo tanto los liberales ortodoxos de la pseudo-oposición, como los heterodoxos del gobierno, se niegan a admitir esto. Ambos pretenden encontrar soluciones operando sobre las consecuencias y no sobre las causas.
Los ortodoxos proponen poner fin a la expansión monetaria, devaluar el peso, y terminar con el déficit fiscal reduciendo los subsidios.
Mientras que los heterodoxos apuestan a sacrificar las reservas para mantener el precio del dólar y a aplicar severos controles cambiarios. En tanto siguen confiscando ahorros y metiendo mano en las rentas de los productores.  
En lo que coinciden ambos es en arreglar con el Club de Paris y normalizar las relaciones con el FMI para volver a tomar deuda; es decir en endeudarse para seguir pagando. Y esto es justamente lo que le interesa a los acreedores: que sigamos perpetuamente encadenados a la usura.
Por ello los nacionalistas, si es que queremos atacar el nudo de nuestros problemas económicos, debemos insistir con esta cuestión, es decir tenemos que reclamar la investigación de la deuda y la suspensión de su pago, pues como decía Alejandro Olmos “o se esta con el pago de la deuda externa y en contra del país, o se esta con el país y en contra del pago de la deuda”.

                                                                    Dr. Edgardo Atilio MorenoPublicado en Revista Milo Nº 5, diciembre del 2011

martes, 10 de septiembre de 2013

En busca de una Argentina industrializada*

Ing. Carlos Alberto Zerda

          Los nacionalistas somos conscientes de que tenemos el desafío de darle a nuestra Argentina una industria metal-mecánica, manufacturera, petroquímica, militar; sin embargo es claro que cuanto antes se debería apostar a la industria agro-alimentaria para poder ser un país económica y socialmente sustentable.
Esto se logra a través de un aumento de la producción de la materia prima; con alta producción y paralelamente un gran desarrollo agroindustrial para hacer que haya mas empresas medianas y pequeñas asociativas que promuevan el desarrollo de la industria.
Para esto es necesario considerar la gran diversidad de productos que se pueden colocar en el mercado internacional y que esos productos tengan el mayor agregado de valor posible. Es decir, ofrecer al mercado productos elaborados de gran calidad agroindustrial y alimenticia.
Una estrategia de producción debe contemplar la elaboración de productos industriales, semielaborados como granos de calidad diferenciada, aceites crudos y elaborados, harinas, pastas, biocombustibles, bioplásticos.
Se debe considerar estos productos para la elaboración de alimentos balanceados y su posterior utilización en raciones dentro de la producción animal intensiva (carnes, leches, huevos), integrados en cadenas agroindustriales. Esto implica formar cadenas de procesos industriales, y transformar localmente a la producción primaria para colocarla en el mercado local e internacional, de ese modo lograr la máxima renta.
Este último concepto tiene un alto significado económico, ya que de toda la cadena productiva-comercial, solamente el 15 al 25 por ciento del valor final del producto puesto en la góndola lo recibe el productor primario. La principal ganancia la captan los intermediarios, los acopiadores y los expendedores (por esta razón nos estamos quedando sin producción de lácteos y de carnes).
De acuerdo a estudios realizados, esta tendencia será cada vez más significativa y en corto plazo el productor primario sólo percibirá del 10 al 15 por ciento. Es decir que el valor relativo de las materias primas irá disminuyendo y aumentando los beneficios que toman los intermediarios y los expendedores.
Es aquí donde el productor agrario argentino debe fijar su atención para mejorar su renta y tomar parte de las ganancias de los demás integrantes de la cadena para su propia ganancia, generando trabajo local, equidad y desarrollo territorial. Estos objetivos de desarrollo estratégico constituyen el gran desafío para la Argentina mirando al 2020.
Un país productor y exportador solo de materia prima de origen agraria no es económico ni socialmente sustentable. El modelo “sojero” nos llevará en poco tiempo al precipicio. Lo mismo ocurre con otras actividades agrarias, para continuar en competencia deberán afrontar la industrialización de su producción, agregar el mayor valor posible y transformarla en productos industriales en origen, esto posibilita el crecimiento y desarrollo local con ruralidad, con esto se fortalecerían las economías regionales además de evitar la emigración  a los cordones marginales de las grandes ciudades.
Otro aspecto es la estabilidad de los precios comparando los alimentos con los granos. En el caso de los alimentos estos han mantenido una constante tendencia al aumento. En cambio, los granos que son commodities tienen una marcada variabilidad, con una tendencia de disminución relativa respecto al valor de los alimentos en los exhibidores.
El productor agrario debe adaptarse a los nuevos paradigmas para mejorar su renta y tomar parte de las ganancias de los demás integrantes de la cadena para su beneficio.
Esto permitirá un crecimiento mas equilibrado de las comunidades de las provincias, capitalizando localmente los excedentes, generando una mayor demanda de mano de obra especializada en todos los rumbos y reduciendo los costos del transporte. Esto no se contrapone con lo que han hecho las grandes empresas agroindustriales del país que han contribuido a su desarrollo. La propuesta es que se complemente estratégicamente lo que ya existe en el país. Además, se plantea la posibilidad que esas grandes industrias, que hoy colocan en el mercado mundial grandes cantidades de aceites,  afronten el desafío de refinarlo y colocarlo en el mercado internacional como producto terminado, el aceite comestible embotellado y listo para el consumidor. El aceite crudo que hoy se coloca en el mundo no deja de ser para ese mercado un “commodity” más.
Este esquema productivista debe incluir a las empresas medianas y pequeñas, especializadas en productos agroindustriales; empresas que agreguen valor a sus productos sumado a su calidad. Esto generará nuevas demandas de conocimientos y habilidades hoy inexistentes, referidas al desarrollo de nuevos alimentos con diferenciación nutricional y nutraceúticas, nuevos productos industriales a partir de los componentes de materias primas con fibra, energía, proteínas, aceite. Todo deberá transformarse en productos alimenticios de calidad e inocuidad certificada. Allí aparecen demandas de gestión ambiental y trazabilidad desde la producción primaria que requieren la utilización de herramientas como la agricultura y ganadería de precisión y almacenaje de la producción con segregación y control de precisión. Todos estos factores que ya están desarrollados en la Argentina con capacidad para crecer y diferenciarse en el corto plazo.
Universidades, entidades oficiales, gobierno nacional, gobiernos provinciales y municipales, entidades y asociaciones privadas; el sistema cooperativo y los productores deberán prepararse para este gran cambio de característica participativa y federal.
El desarrollo de medianas y pequeñas empresas en diferentes formas de asociación de productores, es quizás el primer gran y más difícil desafío que habrá que superar. Hay que comprender que debe y puede haber asociaciones para formar empresas con la posibilidad de progresar como productores, empresarios y como sociedad. Luego vendrán otras demandas para conocer cuáles son los productos a elaborar, la determinación y tamaño de los mercados, el equipamiento más adecuado y la determinación de los procesos más eficientes y sustentables.
Todo esto bajo un marco distintivo de “bajos costos y alta calidad”. Este producto agroindustrial que se logra debe ser altamente competitivo, la Argentina está en condiciones de hacerlo. Este cambio debe tener como única premisa “la innovación permanente” en los procesos, en los equipamientos, en los productos obtenidos, en los consumidores y en los mercados. Poner en marcha un proceso de creación con métodos modernos de investigación y experimentación que inmediatamente pongan en práctica las novedades encontradas. Estas novedades deben tener una característica particular, de origen argentino definido y que se diferencie de los del resto del mundo por su calidad, sanidad, nutrición, bajos costos y porque serian productos con preservación del medio ambiente.
En este contexto se debe considerar la oportunidad que tiene la Argentina de desarrollarse frente al mundo. Se estima que la población mundial crecerá a razón de 80 millones de habitantes por año y habrá una gran demanda de alimentos. En el 2050 se duplicará la demanda global de alimentos. Esto significa que se deberán producir una cantidad de alimentos en los próximos años, quizás mayor que los que han producido hasta ahora en la historia de la humanidad, la Argentina debe y tiene que estar presente en este escenario.
Estos alimentos serán demandados por países en vías de desarrollo, donde las posibilidades económicas serán limitadas (aunque también se mantendrán las demandas de aquellas comunidades con mayor poder adquisitivo), por eso el desarrollo agroalimentario debe considerar también la elaboración de alimentos simples, nutritivos y de bajo costo, además de los mas elaborados.
Hay que desarrollar una gama de productos desde los más sencillos a los más complejos, considerando que la demanda de alimentos será desde varios países con diferentes capacidades económicas
Prepararse para vender sin esperar que el mundo venga a comprar, debería ser la premisa.
Por otra parte otra oportunidad que la agricultura argentina también debe considerar es la demanda de biomasa para energía, la que según estudios crecerá entre un 20 y 30 por ciento, sobretodo para la elaboración de bioetanol y biodiesel producidos desde la caña de azúcar, remolacha azucarera, palma, forestales, granos como el maíz, la soja, y plantas enteras como el sorgo, y muchas nuevas especies de alta producción de biomasa.
El escaso desarrollo de la estructura productiva argentina se refleja en que todavía se presenta un dominio de actividades con bajo valor agregado (con un promedio de 700 dólares por tonelada exportada) y una fuerte propensión a importar productos con alto valor agregado (1.800 dólares por tonelada importada) esta diferencia entre el valor de la tonelada exportada y la importada genera un déficit de 400.000 puestos de trabajo y alta dependencia de manufacturas; esta es la única realidad y no tiene nada que ver con la pergeñada por la Secretaria de Comercio.
Los alimentos elaborados tan solo representan el 25 por ciento del complejo industrial exportado, esto se ve reflejado claramente en el siguiente análisis:
La Argentina es un importante proveedor mundial de granos, en particular trigo, maíz y soja, los últimos utilizados para la producción de alimentos pecuarios; con lo que nuestro país es el primer exportador mundial de soja, y el segundo en maíz, después de EE.UU.
Sin embargo, a pesar de la gran cantidad de materia prima que la Argentina posee para producir carne no es un jugador importante en la exportación de este producto, ya que el total de la exportación de todas las carnes (bovinos, porcinos, aves, etc) asciende a solo 0,91 millones de toneladas, muy por debajo de los 6,4 millones de toneladas de Brasil, y de las 5,8 de Estados Unidos.
Algo similar ocurre con el cultivo de trigo, cuya producción resulta estratégica, ya que aporta un gran volumen de rastrojos y raíces estructurantes del suelo, ventaja clave para el rendimiento de los cultivos posteriores.
Por otra parte nuestro país exporta casi la mitad de su producción de trigo (6 millones de toneladas) como grano, cuando se podrían elaborar pastas y productos de panadería con alto valor agregado para exportar.
El escenario argentino de disponer la materia prima (granos) para elaborar alimentos a bajo costo, sumado a la creciente demanda mundial presenta una gran oportunidad para percibir una mayor renta. Con ello aumentaran los ingresos y los puestos de trabajo.
La idea es que los productores de cereales, oleaginosas, de carne y leche, cerdo y pollo, y otros productores no integrados a la cadena, se asocien con el objeto de crecer y competir eficazmente.
Se debe propiciar la creación de empresas asociativas de escala competitiva, las cuales servirán para el desarrollo con inclusión social, y de paso se eliminaran las legiones de desocupados que solo sirven de carne de urna y que son mantenidos por el resto del aparato productivo.
Los productores primarios de granos, integrados a este tipo de empresas, deben acceder a la mejor tecnología, o sea a la mejor genética orientada a procesos industriales específicos. Esto se logra con un buen asesoramiento técnico, publico/privado, con técnicos de excelencia.
Una vez que se logra la máxima producción por hectárea de tierra, se deberá contar con la posibilidad de acceder a un sistema de acopio asociativo, con segregación por calidad y destino industrial.
Como el mercado interno tiene un techo bajo, 40 millones de consumidores para una producción primaria con potencial para alimentar a 400 millones de personas, se deberá aspirar a ser el proveedor global de alimentos terminados, ya que el mundo los demanda y el productor argentino puede satisfacer ese requerimiento.
No se debe dejar pasar esta oportunidad, hay que ir en busca de la Argentina industrializada.


*Publicado en Revista "Milo" Nº 4, octubre del 2011