martes, 18 de agosto de 2020

El Feminismo, una ideología para idiotas

 



Por: Exequiel Jimenez (Juventud del Circulo Nacionalista de Sgo del Estero)


La Real Academia Española  (RAE) define idiota como “tonto o corto de entendimiento”, entre otras acepciones. Dicho esto pronto se verá lo adecuado de la palabra que usamos en el título de esta nota. Ahora, sin más preámbulos, comencemos…

Nuestras queridas compatriotas “pañuelos verdes” defienden y enarbolan una causa supuestamente noble, popular y legítima (el feminismo); y aparentemente lo hacen con argumentos razonables (como ser el de la igualdad de derechos, la libertad individual, el derecho a elegir, etc etc.); sin embargo en cuanto uno empieza a analizar su discurso salta a la vista la falacia de todos ellos.

Ahora bien cuando se les refutan sus dichos, parece que no entienden razones y repiten lo mismo una y otra vez. De modo que es inevitable no atribuirles el adjetivo de idiotas. Claro está que unas idiotas muy útiles, para ciertos sectores e intereses que nada tienen de altruistas ni filántropos.

La principal necedad de esta gente es negar que la vida humana comience en el momento de la concepción y que por ende el feto es una persona humana. Pero además en su relato incurren en numerosos otros errores e incoherencias que cualquier persona normal, sana, y con dos dedos de frente se daría cuenta. Y sin embargo, han logrado persuadir a no pocos incautos e ingenuos (la mayoría de ellos seguramente con algún tipo de trauma o resentimiento) con los cuales han creado un colectivo de imbéciles y maliciosos cuyo objetivo es lograr algo tan siniestro y criminal como el supuesto derecho de las mujeres a matar a sus propios hijos en gestación.

¿Cómo han logrado esto?

En primer lugar, es necesario aclarar que ninguna de estas ideas no ha surgido en una villa miseria, o en una toldería indígena, o en algún hogar de una buena ama de casa cansada de la opresión patriarcal; y tampoco es una demanda de los sectores populares ni marginales, de las cuales ellos dicen ser los portavoces.

Por el contrario, el origen de las ideas de este feminismo radical, podemos encontrarlos en intelectuales europeos aburguesados y resentidos como Simone de Beauvoir, una francesa que odiaba la maternidad y que apoyaba la pedófilia (no muy diferente a la diputada y feminista Vicky Donda) a quien se le atribuye la célebre frase “No se nace mujer, llega una a serlo”. Para ella, no importa lo que el cuerpo trae naturalmente, las condiciones y funciones biológicas propias de la mujer, sino lo que se construye. Es decir que las personas son una tabla lisa o una hoja en blanco lista para ser moldeadas por la cultura sin tener en cuenta para nada el dato biológico.

Como buena existencialista- corriente filosófica que tiene como referente a quien fue su pareja, Jean Paul Sartre- niega la naturaleza humana; el individuo se construye a sí mismo a través de su libertad y no hay por lo tanto otra moral que la que cada individuo se fabrica para sí.

Esta es la causa por la cual las femicidas de hoy creen que tienen el derecho de matar a sus propios hijos. Como su libertad mal entendida está por encima de todo (incluso por encima del derecho a la vida del niño por nacer) conciben a este crimen atroz como un acto noble de empoderamiento femenino. Ignoran y niegan la existencia de un orden natural que sirve como fundamento a las normas morales y a las relaciones sociales.

Y de la misma manera que se justifica el crimen del aborto, al no existir parámetros o criterios universales cimentados en la realidad y la naturaleza humana, quienes adhieren a la ideología de género, pueden “concebir” que son cualquier ente o cosa según su capricho o delirio, hasta un perro no binario asexuado, todo es posible en progrelandia.

Ante esta locura uno se pregunta ¿Cómo fue posible que estas ideas hayan logrado convencer a tantas personas? Evidentemente nada de esto fue espontaneo ni producto de la “sororidad” de unas chiquillas malcriadas. Aquí esta detrás el Poder Internacional del Dinero y los organismos del Poder Mundial que le responden. Sabido es que ninguna idea tan contraria al sentido común como esta puede proliferar sin una buena financiación, sin medios de comunicación masivos a disposición y sin un aparato educativo y cultural a su servicio; y menos traspasar fronteras sin el aval de los poderosos del mundo.

Pues bien, esta comprobadísimo que la oligarquía financiera usurera es la que inyecta descomunales sumas de dinero a todas estas organizaciones feministas aborteras, y a todas las instituciones, gobiernos, ONGs, etc., que promueven el control de la natalidad y la ideología de género.

Un ejemplo de esto es la International Planned Parenthood Federation (IPPF), con la cual, el magnate Jhon Davison Rockefeller III colaboró en 1952 con su fundación. Actualmente esta institución filicida maneja 125 millones de dólares por año –algunos fondos provienen de magnates como Bill Gates o la fundación Ford- de esa manera se solventa a diferentes ramas del progresismo local, ya sean las verdes de “Católicas por el derecho a decidir” o el Centro de Estudios Legales y Sociales (dirigida por el ex montonero Vertbitsky).

Resulta interesante resaltar también que estos grupos, en su mayoría izquierdistas, se presentan a sí mismos como los embanderados de los pobres y excluidos. Sin embargo, la precursora de todas estas clínicas abortistas fue una enfermera estadounidense llamada Margaret Sanger, que, bajo sofismas o eufemismos, como el “derecho a decidir”,  el “empoderamiento a las mujeres” o “a menor cantidad de hijos, más progreso económico” pregonaba el aborto, pero SOLO para mujeres pobres, negras y mestizas.

Nada diferente a las feministas de hoy, que bajo los mismos lemas esconden el mismo objetivo eugenésico: que solo tengan hijos los más sanos y los que tengan mejores condiciones económicas para subsistir. 

Y como lo dijimos anteriormente, otra de las herramientas que utilizan para legitimar estos actos aberrantes es la manipulación del lenguaje, ya sea manipulando conceptos, utilizando sofismas (razonamiento aparentemente científico pero que es falaz) o eufemismos (usar palabras suaves o decorosas para encubrir actos horrendos).

Así al termino aborto las feministas lo maquillan con la palabra “interrupción voluntaria del embarazo”, haciendo hincapié por supuesto en “voluntario” para que se sobre entienda que no se obliga a nadie a matar a su propio hijo, claro que al que obligan a morir nadie lo consulta. En realidad la frase entera es una gran falacia porque no se puede hablar de “interrupción del embarazo”, dado que los embarazos no se “interrumpen”,; la interrupción es el cese transitorio de una actividad para su posterior reanudación, y la muerte de un hijo en gestación no es reversible ni posible de reanudar.

Aquí vemos como utilizan las palabras mejor les convenga. Cambian los significados para evitar explicitar la realidad o bien se inventan nuevas palabras, como “machirulo”, “homofóbico”, “transfobico” o cualquier cosa que termine en “fóbico”, para silenciar a aquellos que osen contradecirlas.

Claro ejemplo de esta batalla semántica es el tan auspiciado lenguaje inclusivo, que de inclusivo no tiene nada. No solo porque deja de lado a grupos que no les interesan (como por ejemplo los sordomudos, los lisiados, etc) sino también porque se impone desde arriba hacia abajo, desde una minoría a una mayoría que resulta estigmatizada como fóbica (es decir enferma) o antiderecho.

Otra cosa también interesante de destacar es que estos grupos feministas que hablan del “Estado opresor” no tienen ningún problema a imponer su ideología de genero y su lenguaje “inclusivo” valiéndose de ese mismo Estado.

Ahora bien, cuando desde la RAE se desautoriza estos cambios ridículos y sin sentido en la lengua, los pedantes ideólogos izquierdosos salen a decir que el lenguaje cambia con el tiempo y que la Academia de la lengua no es quien para decirnos como hablar, pero ellos sí nos tienen que decir como hacerlo.

Por cierto que los idiomas cambian pero eso no quiere decir que la lengua no tenga normas que deben respetarse; además esta evolución a la que aluden, se da de manera natural y espontánea, no desde una cúpula psuedo intelectual minoritaria, que después autoritariamente pretende expandirse en los institutos superiores de educación (o mejor llamados centros de adoctrinamiento progresista) o imponerse en organismos públicos (como pasó recientemente en el B.C.R.A.). Un ejemplo de los cambios espontáneos en el lenguaje son los acentos o modismos, que se dan de manera natural. Pues como dicen los que saben, cualquier variación en la lengua, primero se da en lo fonológico y por último (después de muchísimo tiempo), en lo gramatical. Todo lo contrario, a lo que pretenden hacer los zurdos, que van desde lo gramatical (que es el último peldaño en donde puede cambiar un lenguaje), a toda una nueva forma de hablar. Como se ve con el uso de “lxs chiques” y “todes”.

Pero todo esto al feminismo y a la ideología de genero le importa un cuerno. Ellos han venido a enseñarnos que las palabras son sexistas y discriminatorias, que si decimos “niños” somos unos malvados que discriminamos a las nenas; o que si decimos “todos” estamos excluyendo a alguien; por lo tanto hay que decir “niñes”, “todes”, y otras ridiculeces por el estilo. En definitiva, para estos imbéciles y arrogantes la casi totalidad de los hispanohablantes de repente habla mal y de manera discriminatoria. Estamos equivocados todos, menos ellos o “elles”.  

En fin, como vemos el actual feminismo radical solo tiene para argumentar una sarta de incoherencias y estupideces que solo un puñado de tontos pueden creerse, es por eso que el título de esta nota no exagera nada.

 


domingo, 9 de agosto de 2020

Recordando a los maestros: LUIS JUGNET

Por: Franco Abregu 

(Juventud del Circulo Nacionalista de Santiago del Estero) 

Quizás estos tiempos no sean los más indicados para profundizar en el magisterio de los grandes maestros del pasado, puesto que no queda mucho tiempo para salvar al país. De hacerlo algunos pensarían que perdemos más tiempo del que ganamos. Pero como sabemos que para el obrar prudente es necesaria la buena doctrina queremos traer a la escena a un gran exponente del pensamiento tradicional, dentro de esa línea de intelectuales contrarrevolucionarios que tanta tranquilidad dan al espíritu.

 

Sería bueno también, no contentarnos con el pequeño panteón de autores que hoy levanta el nacionalismo y el pensamiento antiliberal y antimarxista en general, sino ensancharlo constantemente, en la medida de lo posible, por supuesto que sin pisar en falso, o sea sin elevar a ese sitio a escritorzuelos heterodoxos y acomodaticios de dudosa doctrina.

 

Con esto no estamos diciendo que hay que dejar de seguir leyendo a los grandes maestros de nuestro nacionalismo católico, que nunca murieron en la mente de los avispados, séase un Jordán Bruno Genta, un Julio Meinvielle, un Leonardo Castellani, o un Alberto Ezcurra Medrano; simplemente creemos que hay que ampliar el repertorio, como decíamos arriba y acudir a escritores y filósofos también muy provechosos.

 

La figura que pensamos rescatar aquí, pues creemos olvidada, es nada más y nada menos que la del profesor Louis Jugnet.

 

Es bastante probable que los nacionalistas más viejos hayan leído alguna de sus obras (en nuestro país se editaron Psicoanalisis y Marxismo, Problemas y grandes corrientes de la filosofía; Catolicismo, Fe y problema religioso) o que conozcan alguno de sus articulos en periódicos y revistas (como la famosa Verbo o la francesa Itineraires) de índole católico - contrarrevolucionario y tradicionalista. Por otro lado es también bastante probable que muchos ni siquiera lo hayan escuchado nombrar.

 

Empezamos, pues. Jugnet nacio en Francia el 28 de septiembre de 1913 y murió el 12 de febrero de 1973. Fue un notable filosofo tomista que se dedicó la mayor parte de su vida a la enseñanza. Preparador de alumnos para el famoso colegio Saint-Cyr, también enseñó en el curso Superior de Letras, el último año del Liceo Pierre de Fermat y en el Instituto de Estudios Políticos de Touluse, del cual fue profesor durante más de veinte años. Tanto  amigos como detractores coinciden en que fue un hombre muy religioso y sobre todo un “enamorado de la verdad”.

 

Su línea de pensamiento filosofico no podía ser otra que la del más riguroso realismo aristotélico-tomista. Fue un gran defensor de la ortodoxia de Santo Tomás de Aquino y le dio a su filosofía el lugar que naturalmente le corresponde: espada y escudo de la Fe y de la verdad. Un día le confesó a su amigo, el profesor Giraudon; “¿Para qué escribir? Si lo esencial está en Santo Tomás de Aquino; es pues más importante conducir a los demás a leer su obra que multiplicar las paráfrasis de ésta; Se publica demasiado. Lo mejor pasa desapercibido”.  

 

Eximio lector de Belloc, Chesterton, Claudel, Maurras, Garrigou-Lagrange, entre muchos otros, Jugnet era también un admirador ferviente del hispanismo, sabía de memoria las grandes hazañas del Alcázar de María y era simpatizante de la causa carlista. De varios de sus favoritos sabía de memoria algunos pasajes y versos, sabía hablar tres lenguas y leía cinco. Toda su vida intentó volcar su conocimiento a la enseñanza, para servir de sostén a sus alumnos, sus discípulos y sus camaradas.  Marcel de Corte nos relata, lacónicamente, que “Se dedicó a preservar a las jóvenes inteligencias de las corrupciones del siglo”.  

 

Por otro lado, ya en lo personal, su vida estuvo llena de grandes martirios en lo espiritual, en lo familiar, en lo físico. Sufrio mucho espiritualmente por su padre protestante, tuvo que soportar la terrible perdida de su hija en un accidente, padecio enfermedades y problemas y económicos, pero nunca abandono su vocación de predicar la verdad.

 

Su personalidad esta retratada en estas breves citas que creemos describen al maestro:

  

 Jugnet fue un alma grande, mal servida por un cuerpo sufriente que lo importunó toda su vida        

 -R.P. Georges Delbos

  

De vez en cuando nacen sujetos privilegiados que han recibido de Dios el don de enseñar, de hacer comprender, dotados de un agudo discernimiento, capaces de distinguir en las diversas corrientes de pensamiento de su época sus consecuencias más o menos lejanas. Louis Jugnet era de aquéllos… Su lema era veritas liberabit vos, porque lo llevaba encarnado

-Dr. Francois Lamason

 

Jugnet es el mejor profesor de filosofía de Francia, no a pesar de su tomismo, sino a causa de su tomismo 

-Georges Canguilhem; profesor de la Sorbona, laicista y agnostico.

 

 Jugnet era un heleno. Como todos los hijos de Atenas, había nacido “filósofo” y como la mayoría de entre ellos, los más representativos de la raza, tenía naturalmente el sentido del orden y, por lo tanto, de la belleza. Su intuición fundamental es indiscutiblemente el sentido de lo real. Su filosofía es esencialmente una filosofía del ser en todas sus dimensiones. La inclinación natural de su espíritu lo orientaba espontáneamente hacia Aristóteles y Santo Tomás. No creo que Jugnet haya llegado a ser lo que era a causa de ellos. Más bien, los eligió como guías en razón de lo que ya era”.

-R. P. Georges Delbos.

 

Lo buscábamos en todo momento, lo visitábamos para continuar las clases y él nos recibía en su casa, rue Bonnat, en su pequeño escritorio, adornado con fotos de San Pío X y de Maurras, nos había sentar en el único sillón, de espaldas a la ventana, tomando él la silla del otro lado de la mesa. Luego de haber pedido con diligencia noticas de nuestras familias y de nuestros amigos, se esforzaba por contestar a las preguntas que le hacíamos. Por mi parte, lo consulté sobre numerosos temas de historia y de ideas, sobre el jansenismo, el cartesianismo, el mecanicismo, ¡Qué sé yo cuántos más! Decía lo que sabía, luego buscaba y encontraba de inmediato en su biblioteca el libro o el documento que debía completar la información. Debíamos leer acto continuo las páginas designadas, y tomar notas. Comenzaba luego la gira panorámica. Pasábamos en revista los hechos políticos y religiosos

-Jean de Viguerie

 

Si bien Jugnet era un hombre contraído al estudio (devoraba libro tas libro, revista tras revista) y a la enseñanza; se daba tiempo para, llevar una amistad sincera con los grandes pensadores de su época y sobre todo con los que hacían de la lucha por la verdad el pan de cada día Testimonio de ello fue su amistad con el obispo tradicionalista Mons. Marcel Lefebvre y con el gran teólogo argentino R.P. Julio Meinvielle, de quién evidenció haber leído todas sus obras.

 

Tenía además Jugnet un gran olfato para ver venir los problemas de su tiempo y denunciarlos, por eso pudo en cierta forma profetizar la encíclica Humani Generis de Leon XIII con 10 años de anticipación. Luego de la redacción de la misma, recibió disculpas de parte de numerosos sectores católicos que lo veían como un loco exagerado.

 

Se ha alargado más de la cuenta esta semblanza y habrá que dejar al lector con ganas de más, así que para ir terminando estas líneas creo que debemos decir que la mejor definición de nuestro maestro es la que el mismo cuando dijo: “Si me quieren clasificar, por favor que sea dentro de la lista de filósofos católicos, metafísicos, católicos tradicionales, contrarrevolucionarios y de formación escolástica”.

 

Sirva este pequeño espacio como homenaje a quien fue un ejemplo de la lucha por la restauración de todo en Cristo. Hombres como Jugnet no merecen pasar al olvido, y aquí una flor más para su mausoleo.

 

 


viernes, 31 de julio de 2020

La nueva derecha y su viejo problema

Por: Matias Penida (de la Juventud del Circulo Nacionalista de Sgo del Estero)

         Días atrás, se tuvo que haber dado un debate importante dentro del ámbito liberal y próvida. El tema era si debe ser legal el aborto o no.

Por supuesto que para todos los nacionalistas y cristianos ese no es un tema debatible, no obstante ello algunos teníamos curiosidad por ver qué pasaba en ese debate entre liberales, pero este finalmente se canceló debido a que una de las exponente Gloria Álvarez (libertaria abortista), decidió cancelarlo por una excusa insólita de ser agredida por su contraparte Lupe Batallan (liberal, atea y pro vida) en la red social twitter.  

Si bien la idea de este artículo no es discutir sobre las polémicas internas que tengan estas mujeres, ni sobre la cancelación del debate, ni tampoco extendernos en algo tan obvio para el ámbito del nacionalismo como es nuestro no rotundo al aborto. Lo que si quisiéramos analizar aunque sea brevemente es el trasfondo ideológico de la paradoja que se da dentro del campo liberal, en el cual coexisten personar que apoyan la legalización del aborto (tal como si fueran progresista de izquierda) y personas que no lo hacen.

El filósofo Argentino Pablo Muñoz Iturrieta, hace una muy buena observación en su primer capítulo de su libro “Atrapado en el cuerpo equivocado”, en donde nos habla de los “orígenes liberales del marxismo”.  En él hace hincapié en que el fundamentos del feminismo radical de izquierda es la libertad absoluta, desenfrenada y sin límites, ya que reclaman un supuesto derecho a decidir sobre su cuerpo.  Obviamente entonces  que  hay aquí una exaltación de la libertad propia del liberalismo.

Surge entonces la pregunta ¿por qué esta visión exacerbada de la libertad es más acorde al liberalismo? La respuesta de este autor nos hace retrotraer a la esencia del liberalismo racionalista del siglo XVIII, en donde nos dice que al liberalismo le nació un hijo matón y rebelde que se cansó del liberalismo craso y adoptó una idea que venía gravitando ya desde la época de los sofistas en Grecia: el comunismo. Y continúa diciendo que históricamente el liberalismo se manifestó de dos maneras: Como un liberalismo blando (Liberalismo), y un liberalismo de línea dura (Comunismo), que ambos en esencia buscan lo mismo (la libertad como un absoluto), aunque con distintos métodos. 

Ambos liberalismos, el blando y el duro, tienen sus raíces en el pensador suizo Jean Jacques Rousseau y surgen debido a una contradicción interna de su pensamiento acerca del Estado, según la cual este no es algo del orden natural, pero sin embargo es algo necesario para la recreación de nuestro estado de naturaleza original.

Esta contradicción nos muestra el error de origen de estas corrientes ideológicas (Liberalismo y Marxismo), que niegan la existencia de un orden natural que permite dar un punto de partida para hablar de los derechos y obligaciones de las personas y de la libertad o de los derechos individuales después. Entonces la pregunta clave es: ¿Existe un orden natural y un derecho natural?

El profesor y filósofo Carlos Alberto Sacheri en su obra magna “El orden natural”, nos habla al respecto de esto si ¿existe acaso una ley natural, un derecho natural? El autor nos dice que el derecho natural “es lo que se le debe al hombre en virtud de su esencia” (ósea  por el simple hecho de ser hombre). También nos dice que “el derecho natural incluye un conjunto de principios o normas que todo hombre por ser tal puede considerar y exigir como suyo, como algo que le es debido”. Esto quiere decir que este derecho natural es inherente al hombre por  sobre todas las cosas. Ahora ¿Qué es lo que contiene el derecho natural que lo hace tan importante?  Sacheri nos dice que el ser humano posee tres inclinaciones que son: 1) la conservación de la existencia, 2) la propagación de la vida humana y 3) la tendencia a su perfección humana (intelectual y moral, social y religiosa); y que de esas tres inclinaciones nacen derechos y obligaciones.

 Así mismo el filósofo nos dice nuevamente “que todo el orden de las normas morales depende de un principio ético, evidente por sí mismo: <Hay que hacer el bien y evitar el mal>”. Con esto se entiende que este principio (hacer el bien) no admite ninguna excepción y excluye toda posibilidad de error.

Como ya sabemos, hace tiempo la llamada “nueva izquierda” viene atacando a los pueblos del mundo a través de distintos artilugios culturales, que no hace más que corromper el orden natural y la ley natural a la que hacía referencia Sacheri. Mientras que como contrapartida a esta ha surgido una nueva derecha (los llamados libertarios) que se presenta como su alternativa. Sin embargo ambas expresiones niegan “el orden natural de las cosas” y niegan el derecho natural; anteponiendo sus libertades individuales y sus egoísmos antes que la ley natural que nos incluye a todos por igual sin importar nuestros deseos o gustos ideológicos.

Entendido esto, realmente no nos sorprende para nada ver a alguien que se considere de derecha, liberal o libertario, y que sostenga que la mujer es libre de decidir sobre su cuerpo exactamente tal cual como dicen las feministas radicales de izquierda.

jueves, 9 de julio de 2020

MANIFIESTO POR UNA INDEPENDENCIA PENDIENTE


En el marco de las celebraciones por el día de nuestra Independencia, el Circulo Nacionalista de Santiago del Estero manifiesta su honda preocupación por los últimos acontecimientos públicos, que por su gravedad institucional, opacan la celebración que da lugar al nacimiento soberano de nuestra nación Argentina un 9 de Julio de 1816, donde el pueblo criollo tomó, la dolorosa pero necesaria decisión, de realizar un acto de autodeterminación legítimo con respecto a la Corona de España de Fernando VII.

Las diversas corrientes historiográficas siempre han mostrado a la Independencia Nacional como un acto de ruptura total con nuestro pasado hispánico,  como si fuésemos niños rebeldes, que envalentonados desde el 25 de Mayo de 1810, decidimos enfrentar a nuestra Madre Patria para liberarnos de su “yugo opresor”, rompiendo de ese modo con unas cadenas que desde la fundación de Santiago del Estero, nos sometían y ultrajaban. Nada más que puro sofismo liberal.

Ni el 25 de mayo de 1810 fue tan revolucionario, ni el 9 de Julio fue tan independista. Así como Mayo fue un acto autonómico realizado en perfecta lealtad con el rey ausente; el 9 de Julio fue la decisión legítima de emancipación ante ese mismo rey que -vuelto al trono- se negó a reconocer lo que hicieron sus leales vasallos.

Fue esa realidad la que llevó a los pueblos de las Provincias Unidas del Rio de la Plata a iniciar el camino de la independencia política de España y de toda nación extranjera. Sin embargo ese hecho no significaba una independencia de nuestro pasado ni de nuestra cultura fundacional. La Argentina seguía siendo fiel depositaria del espíritu de la hispanidad católica. Seguía siendo fiel a su tradición histórica; y fue tan así que solo luego después de la caída del gobierno de don Juan Manuel Rosas que comenzó a imponerse en nuestro país una falsa tradición liberal, materialista y laicista.

En definitiva, lo que los congresales de 1816 declararon en Tucumán fue nuestra independencia política, no el abandono de nuestra Tradición Hispano Criolla y católica. El proyecto iluminista masonico y anti argentino se instalara recién después del 3 de Febrero de 1852, con la derrota nacional de Caseros.

Es por eso que hoy en día nuestra nación se encuentra en un estado total de postración, en lo político y económico, pero sobre todo en lo cultural y espiritual. Porque hemos perdido nuestra independencia política y porque hemos renegado de nuestra autentica Tradición nacional.

Un ejemplo, pequeño pero muy significativo de ello, es lo sucedido tan solo hace unos días, cuando un colectivo minoritario pero poderoso izó en una plaza pública su bandera multicolor reemplazando a nuestro pabellón nacional celeste  blanco, prenda de unión de todos los argentinos sin exclusiones. Y otro ejemplo más –también sucedido hace poco- fueron las expresiones de un ex gobernador de la provincia de Mendoza y actual legislador nacional, quien descaradamente propuso la secesión de su provincia del resto de nuestra nación.

Pero hay que decir que a pesar de todos estos signos de oscurantismo y de perdida de nuestra independencia, existe todavía una esperanza, un haz de luz que se ve reflejado en el Nacionalismo Argentino y en el espíritu patriótico de los argentinos sencillos y anónimos que buscan hacer brillar de nuevo esta Independencia opacada por el error y la confusión.

Es por ello que frente a esta independencia opacada e incompleta es nuestra obligación renovar aquel compromiso de nuestros congresales de 1816, fortalecer nuestro federalismo más que nunca, y levantar de nuevo los estandartes de batalla donde la Cruz y el Celeste y Blanco vuelvan a flamear juntos, al son de clarines y tambores, al compás de espíritus altivos y dignos, de almas ardiendo consagradas a Cristo y a la Patria.

POR UNA AUTENTICA INDEPENDENCIA NACIONAL, POR NUESTRAS TRADICIONES AUTENTICAS

¡VIVA CRISTO REY! ¡VIVA LA PATRIA!.

CIRCULO NACIONALISTA DE SANTIAGO DEL ESTERO



sábado, 2 de mayo de 2020

Bicentenario de la Autonomía santiagueña



Este 27 de abril los santiagueños celebramos el bicentenario de la declaración de nuestra autonomía provincial.
El sueño de un gobierno propio, la idea de un régimen verdaderamente representativo, estaba latente y hundía sus raíces en las formas de organización política propias del antiguo municipalismo hispánico trasplantado en estas tierras por la Madre Patria.
Fue un anhelo que se acunó y creció al amparo de nuestros viejos y nobles Cabildos; y después de los hechos de Mayo de 1810, estalló vigoroso e incontenible con el surgimiento de la Causa Federal,  impulsada por el gran caudillo oriental José Gervasio Artigas, el protector de los pueblos libres.
Los santiagueños no pudieron, ni quisieron, quedar al margen de ese clamor general por autonomía y federalismo que se extendió por todo el territorio nacional.
En 1815, el capitán Juan Francisco Borges, un hombre de indiscutido coraje y amor por el terruño, desencadenó el proceso autonomista santiagueño, y en ello se le fue la vida.
Pero su sangre derramada no fue en vano, preparó el camino para que un héroe de las luchas independentistas, el gran caudillo saladino Juan Felipe Ibarra, pudiera finalmente concretar el sueño de la autonomía provincial.
El Acta de declaración de autonomía, firmada en el año 1820, fue un hito en nuestra historia; le permitió a los santiagueños ser gobernados por hombres que ya no dependían del gobierno tucumano. Pero es preciso saber que ella fue la vez  un verdadero desafío a los intereses espurios del centralismo portuario y oligárquico. Un desafío que no fue, ni es, aun hoy, fácil de mantener.
Sepamos entonces que nuestra autonomía provincial es una causa siempre vigente, que debe ser permanentemente defendida.
A los grandes hombres de nuestra historia que la lograron, al capitán Juan Francisco Borges y al Brigadier Juan Felipe Ibarra; y a todos aquellos que supieron acompañarlos en la gesta autonomista, vaya el agradecimiento y el homenaje de los nacionalistas santiagueños; que hoy como ayer decimos bien fuerte: viva Santiago del Estero! Viva la Santa Federación! Viva la Patria argentina!
Feliz Bicentenario para todos los santiagueños.
Circulo Nacionalista de Santiago del Estero.

miércoles, 15 de abril de 2020

Gramsci y el dolor de cabeza.

Antonio Gramsci

Conquistemos el mundo de las ideas, para que lleguen a ser las ideas del mundo
Antonio Gramsci.

Luego de la caída del muro de Berlín, el marxismo a nivel mundial cambió su estrategia para hacerse con el poder. Cambió el asalto por el asedio, como dijo una vez Lenín en las postrimerías de su vida. La conquista del poder político y la transformación del sistema económico ya no es su primer objetivo, sino la conquista de la sociedad civil, considerado este un paso ineludible, si se desea concretar el proceso hacia una sociedad socialista. Es decir, de lo que se trata ahora es de copar la superestructura de la sociedad antes que la estructura misma.

En este cambio de estrategia  juega un rol protagónico el pensamiento planteado hace casi un siglo por el comunista italiano Antonio Gramsci, que dejaría numerosas consignas marxistas aún en boga entre los cuadros intelectuales de la izquierda, como las siguientes:
Toda revolución está precedida por un intenso trabajo de crítica, de penetración cultural, de permeación de ideas
Hay que apuntar a los medios de comunicación y educación, vitales para el control de los centros de difusión de ideas, universidades, colegios, prensa, radio, etc.
 Habrá que hacer una agresión molecular, librar la batalla tanto en el campo de las ideas religiosas, como en las filosóficas, científicas y artísticas.”

En efecto, podemos ver con gran facilidad que en el espacio de 30 años desde el colapso del régimen soviético hasta 2020, el marxismo se ha abocado casi totalmente a la introducción en la sociedad de nociones conceptuales que le allanan el camino (relativismo moral y religioso, materialismo, nominalismo, existencialismo, inmanentismo), estas ideas se han introducido con gran velocidad en las universidades –proceso iniciado ya en la guerra fría-, profesorados, etc, y en los medios masivos de comunicación (TV., radio, etc.) Todo conforme al pensamiento de Gramsci, al punto tal de haber copado casi en su totalidad el mundo de la cultura y la educación.

El gramscismo se ha valido en esto de su arma principal, la dialéctica, la “filosofía de la praxis” –así le decía Gramsci al marxismo- y ha visto en el ámbito de la cultura un campo fértil para el uso de slogans y simbología que facilita la inducción de su pensamiento, como bien lo ha señalado el R.P. Julio Meinvielle en su monumental obra “El Comunismo en la Revolución Anticristiana”: “La dialéctica comunista, traída por Marx, proviene en realidad de Hegel, quien busca en todas las cosas las contradicciones, oposición, lucha… Los comunistas la aplican a la sociedad, dividiendo a través de la religión, política, raza, intereses económicos, sociales, etc.

Hay que hacer hincapié en esto. El comunismo atrae a su esfera de influencia a los no comunistas a través de disyuntivas tramposas en las que los no comunistas deben tomar partido haciéndoles el juego. Así se plantea, por ejemplo, la disyuntiva “imperialismo o antiimperialismo”, reservándose como propio el comunismo el bando antiimperialista, así de esa manera dirige o coacciona las fuerzas antiimperialistas de un país, incluso a los que no quieren ser comunistas.

De esa manera funciona la dialéctica; la población, informada mucho o poco, sin ser consciente, entra en el juego dialéctico a través de diferentes polarizaciones. Hay que recordar que esto no es nuevo, pues Meinvielle lo explicaba brillantemente en la década de los 60. Aunque en aquellas épocas, al carecer el marxismo de un control de la sociedad civil sólido, la mayor parte de la población seguía resistiéndose a sus ideas subversivas, ateas y materialistas. Es por eso que cambio su estrategia.

En nuestra patria el marxismo, derrotado en su aventura armada, recién tendría su expansión vertiginosa con el retorno del sistema partidocrático en 1983 y gracias al apoyo de un gobierno progresista y filocomunista como el de Raúl Alfonsín.

Aprovechando el clima antimilitar y el desprestigio de la jerarquía católica (acusada de apoyar al Proceso militar) los marxistas gramscianos lograron posicionarse entre los círculos intelectuales, desplazando a los liberales y conservadores, por medio de la dialéctica, es decir presentándose como la única alternativa frente al liberalismo y al capitalismo salvaje.

Hoy han profundizado su predominio en la cultura, y han ampliado sus engaños dialecticos con el feminismo y la ideología de género. Así a la lucha contra la burguesía explotadora y el imperialismo, le han sumado la lucha contra el sistema heteropatriarcal opresor, y contra su sostén: la Iglesia católica.  

Obviamente que para emprender esta larga y soberbia campaña de colonización cultural, el marxismo ha debido y reciclar a sus cuadros guerrilleros de los años setenta; transformados instantáneamente, como si fuesen robots, de aguerridos terroristas a intelectuales, periodistas, escritores y políticos, como Alfredo Leuco,  Horacio Verbitsky entre otros; y ocultar el pasado violento de los que ya no están como Rodolfo Walsh, presentado hoy por la historia oficial, como un pobre escritor y periodista inocente. 

Sin embargo, a pesar de todo el lavado de cerebro que desde hace décadas viene realizando el gramscismo, todavía quedan algunas personas de mayor edad y algunos  estudiosos honestos que no se dejan engañar por esta estrategia de camuflaje político. Esta gente es muy valiosa para una tarea de restaurar la verdad.

Pero he aquí otro punto clave de la estrategia del progresismo marxista: con mucha astucia ha sabido  hacerse de la juventud, y adoctrinarla con su cosmovisión y su mirada hemipléjica de nuestro pasado.

Cabe aclarar que si bien el marxismo cambio su estrategia y su juego dialéctico su doctrina sigue intacta; logrando que sus conceptos esenciales –el inmanentismo y el materialismo ateo- sean aceptados hasta por los propios capitalistas liberales.

Por otra parte, si bien Gramsci corrige a Marx en cuanto a los pasos a seguir para llegar a una sociedad comunista, sin embargo, esta aparente disidencia no ha impedido considerar a Gramsci como un integrante de la ortodoxia marxista, total ¿Qué es la ortodoxia en un movimiento de carácter nominalista?. No cabe duda de que los puntos de Marx en su gran ley dialéctica de la historia no se han cumplido nunca en el orden presupuesto, evidenciando su falta de carácter científico, y mostrando que Marx llega a dicha conclusión más por ideología, que por algún rigor científico. En cambio Gramsci si bien profundiza sus concepciones bajo las mismas pautas, lo hace con más realismo y astucia.

Recordemos –para no hablar en el aire- algunos puntos de la ley dialéctica marxista, para corroborar su carácter a todas luces utópico:
a.      El capitalismo produce una polarización de la sociedad, generando así que en el polo burgués opresor haya acumulación de riqueza –en constante aumento- y en el polo obrero oprimido haya acumulación de miseria –en constante aumento y cada vez más sometidos por el sistema-.
b.      parejo al aumento de necesidades, aumenta la conciencia social del obrero –ayudado en parte, por un grupo de intelectuales- y empieza a organizarse para gran revolución socialista.
c.       el régimen capitalista involuntariamente multiplica a los obreros y los aglomera en grandes urbes, donde estos se organizan mejor que antes y aumentan el número de socialistas.
d.      a medida que el capitalismo favorece los monopolios y la concentración de riquezas, se produce un mayor resentimiento entre las masas, que comienzan a expropiar sistemáticamente los medios de producción de los grandes capitalistas, anunciando el fin del sistema de propiedad privada capitalista.
e.      Sucede el golpe de Estado –una férrea dictadura del proletariado dice Marx, para matizar un poco la violencia del mismo- que toma el control total de la producción y aplican la consigna “a cada cual según su trabajo”.
f.        cuando haya desaparecido la sumisión esclavizante de la división del trabajo, correrán a chorros llenos los manantiales de la riqueza colectiva, y entonces el trabajo será la primera necesidad vital y la fuente de la riqueza colectiva.

¿Hace falta explicar que estos puntos, por muy bonitos que suenen, no se han cumplido jamás, ni en el colosal Estado Soviético?

Es por ello que sin alejarse de la ortodoxia -¿Cuál?-  Gramsci propone el evitar ir al choque directo con la clase dirigente, considerando que es más conveniente –y ayudaría a convencer más rápido a las masas sobre la legitimidad del movimiento- que los cuadros intelectuales se infiltren en el sistema y sean estos los que hagan colapsar el sistema capitalista desde dentro, como un cáncer. Es decir, hacerse con los métodos de control social –la superestructura- infiltrarse en la docencia, universidades, iglesias, comunidad literaria, científica, deportiva, etc.;  antes de hacerse con el método de coerción político –estructura- (Ejército, gobierno, leyes). He aquí la razón por la cual el marxismo, después de haber presenciado el colapso de la unión soviética, sigue vigoroso y ensanchando sus filas en todo occidente; poseyendo gran parte de la superestructura de los distintos países en donde llega.

Si antes el marxismo infectaba a algunos de los miembros del cuerpo social (a los obreros o campesinos por ejemplo), hoy va directo a la cabeza, a los que supuestamente piensan, y su infección produce un malestar que dificulta la coordinación de los movimientos del cuerpo y su paulatina degradación en todo sentido.

¿En qué momento específico ha comenzado el marxismo la lucha intelectual en los centros de instrucción?  Julio Meinvielle nos dice explícitamente: “Esta tarea, en efecto, de penetrar en este campo la empezó, de manera sistemática y organizada, el comunismo allá en 1949. Rodolfo Puiggrós, Abelardo Ramos, Eduardo B. Astesano, tuvieron a cargo esta misión”. Otros historiadores del revisionismo señalan como punto de partida 1918, con la reforma universitaria misma. El hecho es que el proceso de marxistización de los centros intelectuales del país hoy es casi total y constituye el núcleo de poder del progresismo marxista en Argentina.

Ahora bien ¿Qué corresponde hacer ante un escenario en que el marxismo ya no crea focos guerrilleros en los montes ni nos amenaza con ojivas nucleares, sino que está en las cátedras, en los medios, en los monumentos públicos, y en las salas de honor y prestigio de nuestros núcleos de profesionales e intelectuales que, voluntaria o involuntariamente, contribuyen a su proliferación?

La respuesta es sencilla, aunque su puesta en práctica no es nada fácil pues el enemigo es una impresionante hidra de cien cabezas. Por lógica no nos queda otra que plantear la resistencia en el mismo ámbito de la cultura (sin descuidarnos por supuesto de conformar organizaciones militantes que puedan actuar eventualmente en la arena politica). Al fuego habrá que oponerle fuego. Para ello cada nacionalista deberá ocuparse con ahínco en adquirir una sólida formación doctrinal y una amplia cultura general, profundizando según sus gustos personales los estudios filosóficos, históricos, económicos, literarios, etc.

Pero no basta con resistir individualmente el embate del marxismo gramsciano y del progresismo, tenemos que resistir organizados, formar centros de estudios, ateneos culturales, dictar charlas, encarar emprendimientos editoriales, etc.; es decir no solo resistir sino contraatacar.  

Para ello será necesario una juventud dispuesta a dar la batalla precisamente en el campo del enemigo: en los centros de adoctrinamiento, estamos hablando de las universidades, los institutos, los profesorados.  Hay que recuperar y rescatar a nuestros jóvenes de esas usinas de difusión del marxismo. El enemigo de Dios y de la Patria pisó irrespetuosamente esta tierra de hidalgos y de gauchos, pisó esta tierra de héroes, no podemos permitirle que siga haciéndolo. Hay que hacerle todo difícil; lo único que podrá tener fácil será su retirada. Recordemos lo que dijo el coronel Seineldin: mientras haya un argentino que se resista a ser conquistado, la patria vive.

Que Dios Nuestro Señor y la Santísima Vírgen María nos protejan en esta lucha para salvar a la Patria y para que se haga realidad el lema: Omnia instaurare in Christo.


                                                                                                        Franco Abregu 


viernes, 10 de abril de 2020

Proclama a los argentinos en estas horas de gravedad extrema para la existencia de la Nación

En estos tiempos oscuros y angustiantes por los cuales estamos atravesando los argentinos pareciera que el enemigo histórico de nuestra nación y de las naciones del mundo, parapetado desde un poder trasnacional (la oligarquía financiera internacional, cuyo epicentro sería el eje Nueva York - Londres, pero con ramificaciones sobre la emergente China) ha decidido emprender una novedosísima guerra, por ahora oculta y solapada, por el predominio mundial.

Este conflicto, que se presenta en esta instancia como una guerra bacteriológica de baja intensidad, ha desencadenado un masivo terrorismo psicológico y sociológico, mediante la manipulación de la información y el silenciamiento de cualquier visión crítica al discurso único y hegemónico, con el objetivo siniestro de aterrarnos, paralizarnos y confinarnos hoy en nuestros hogares. Para pasar luego al convencimiento de aceptar como borregos las imposiciones de un neo-totalitarismo del Nuevo Orden Mundial.

Esto ya ha sido admitido por notorios exponentes del Poder Mundial que, con la excusa de la actual pandemia, están justificando la imposición de este nuevo ordenamiento supranacional. Así  por ejemplo el ex Primer Ministro británico Gordon Brown ha pedido recientemente a los líderes mundiales que creen una forma temporal de Gobierno Mundial para hacer frente a la doble amenaza (sanitaria y económica) provocada por el coronavirus.

En este marco se han destruido las economías nacionales, paralizado la producción y pulverizando nuestras fuentes laborales, lo que sin lugar a dudas traerá aparejado consecuencias nefastas e impredecibles que pueden derivar en un caos generalizado en todos los órdenes de nuestra vida social y nacional.

Ante tamaño  y artero ataque, exhortamos a todos los argentinos a tomar conciencia de la grave situación que atravesamos y a permanecer despiertos, y llegado el caso a movilizarnos para reconquistar y defender al Estado Nacional Argentino, que desde hace largos años ha sido secuestrado por los “gobiernos” de ocupación al servicio del enemigo que ha esclavizado a las naciones mediante la usura, es decir el endeudamiento perpetuo, forma astuta de dominio y sometimiento.

Hoy el mundo atraviesa una crisis trascendental. La gran disyuntiva es el triunfo del Globalismo expoliador o el resurgir del Estado-Nación al servicio del bien común.

Está claro que la oligarquía globalista pretende con su agenda antinatalista y eugenésica reducir a la población al máximo para adueñarse de los recursos naturales y económicos del planeta para su exclusivo beneficio. Los pueblos y las naciones deben enfrentarlos y quitarles el poder que ostentan ¿seremos capaces los patriotas de derribarlos de la cúspide del poder que ahora controlan? El tiempo lo dirá, pero dependerá fundamentalmente de nuestra voluntad y entereza lograrlo. La historia enseña que cuando una minoría patriota, con fuerza de voluntad, inteligencia y coraje, se dispone a arriesgarlo todo por amor al prójimo y a la patria, el pueblo se encolumna tras ella y se logra lo imposible.

Que Dios, nuestro Señor y Señor de la historia, al final y luego de atravesar estos tiempos dolorosos de pasión nacional, en donde deberemos purgar nuestros pecados individuales y colectivos, por su inmensa misericordia nos otorgue la victoria, para restaurar nuestra Patria en Cristo y alcanzar nuestro destino de grandeza. Así sea.

Dios y Patria o Muerte.

JORGE CAMACHO RUIZ (CIRCULO NACIONALISTA DE SALTA)
GUSTAVO VILLAGRA (CIRCULO NACIONALISTA DE TUCUMAN)
ENRIQUE MARAÑON (CIRCULO NACIONALISTA DE SANTIAGO DEL ESTERO)