sábado, 19 de marzo de 2016

Malvinas: ¿Causa Nacional o un Sentimiento manipulable?*

Un autentico y un noble sentimiento nacional y patriótico, manipulado políticamente, para afincar en el corazón de la gente todo el rencor hacia lo hecho por el Ejercito Argentino durante la última etapa  del Gobierno de facto. 

Malvinas: ¿Una Causa Nacional o un Sentimiento manipulable?

A partir de la derrota de nuestras Fuerzas Armada en Malvinas; la Argentina comenzó un proceso encaminado a restaurar el sistema democrático y a desmalvinizar al pueblo argentino. Uno de los primeros ejecutores de este proceso sería el llamado “Padre de la Democracia”; un auténtico cipayo y “enemigo de la familia católica”,  el Dr. Raúl Alfonsín.

Siguiendo las pautas de la Internacional Socialista, este personaje no tendría reparos en desarticular al Ejercito Argentino, rompiendo una cadena de mando hasta el momento intacta para mellar el sentimiento aún nacionalista de un grupo de soldados que tuvieron la visión de denunciar a través de diferentes levantamientos, lo que hoy podemos apreciar como un Ejercito liberal casi en su totalidad.

Los “carapintadas” políticamente incorrectos y golpistas para el Régimen, fueron perseguidos y tratados como simples criminales, purgando sus penas en cárceles comunes.

Jefes del Ejército como el gral. Balza, en la “década de relaciones carnales” menemista, y el gral. Bendini, en la “década del rencor y desmemoria” kirchnerista; han contribuido enormemente en desprestigiar su uniforme en veinte años de profundo desmantelamiento de la institución militar; con el agravante que por primera vez en la historia argentina, una enemiga del Ejercito, una ex – montonera apodada “Comandante Teresa”, quien fuera una joven idealista, con “nobles valores”  comunistas y marxistas que la indujeron a luchar contra de su propia Nación; es la flamante Ministra de Defensa.  Parafraseando a Borges, los argentinos somos incorregibles.

Ahora bien, a 30 años de aquella gesta, ¿Malvinas sigue siendo nuestra Causa Nacional o tan solo es una cuenta pendiente que se puede manipular? Algunos intelectuales cipayos creen que Malvinas es tan solo una deuda que el tiempo saldará o no, dependiendo del gobierno de turno, de los Kelpers y de la voluntad de Gran Bretaña de que algún día se siente a negociar.

Si analizamos voluntades, vemos que por el lado ingles Malvinas es un caso cerrado; nunca entregará las Islas si no se siente realmente obligada a hacerlo. Podrá intensificar su presencia militar pero sabe que la Argentina con gobiernos como el actual jamás será una real amenaza. Por su parte el Gobierno K, fiel a su estilo populista y piromaniaco, utiliza este noble sentimiento para transformarlo en un felpudo donde se puede tirar la basura por debajo, sin que se note.

Pero bien se sabe que con los sentimientos no se debe jugar, porque ellos son parte del alma de las personas, y son uno de los móviles de su conducta. Si no tengo sentimientos, soy indiferente a todo, un intransigente. Manipularlos, como lo hace actualmente Cristina Fernández, viuda de Kirchner, para exaltar a las personas y calificar una guerra como ilegítima por haberla iniciado un gobierno de facto, es la peor de las formas de dirigir la opinión pública en temas que aún siguen siendo latentes en el corazón de los argentinos.

La pálida imagen que dejó la Presidenta ante tamaña expectativa por los anuncios que haría en torno a una supuesta nueva escalada de la controversia, que terminó siendo una payasada mediática y para peor, con el propósito de seguir metiendo el puñal a nuestro maltrecho Ejercito Argentino, con la apertura oficial del lapidario Informe Rattenbach y hacer leña del árbol caído. “La verdad os hará libres”, maravillosa frase de nuestro Señor Jesucristo, esta ahora en contrapunto con esta quijoteada maliciosa de un Gobierno que juega a dos bandas.

La “Cuestión Malvinas” se ha vuelto una estratagema política ideal para resaltar la figura de la Presidenta, que deberá empezar a tapar los muchos agujeros de su anterior gestión, en cuestiones tales como el trafico de drogas, lavado de dinero, trata de personas y la tremenda corrupción que envuelven a muchos funcionarios de su entorno como el ex Secretario de Transporte Jaime, o el actual Super Ministro de Planificación Julio de Vido y hasta de su propio Vicepresidente Amado Boudou. Si asimismo vemos la pobre gestión de la Ministra de Defensa, en cuanto a la modernización de un aparato militar, obsoleto y que sirve solo para los desfiles de las fechas patrias, no debemos convencer que la Argentina carece de peso militar suficiente en lo que se denomina las relaciones de poder en el ámbito de las Relaciones Internacionales. Para rematar, se la designa a la pavorosa Alicia Castro, como Embajadora Argentina de Gran Bretaña, persona carente de toda experiencia para representar nuestros intereses en el Reino Unido.

De este modo se completa el trío de “Mosqueteras”, ávidas más de aparentar que de hacer una verdadera política de confrontación directa por la vía diplomática con el pirata inglés.

El Coronel Seineldin supo decir que la Recuperación de Malvinas era un regalo de Dios, para quienes verdaderamente tenían un autentico sentimiento de pertenencia natural hacia ellas, por esa misma razón el Nacionalismo no debe permitir que ese sentido espiritual por un pedazo de territorio a más de 600 km. de distancia, se vuelva en un mero acontecimiento que más vale olvidar o que sencillamente el tiempo lo subsanará, porque estaríamos traicionando en definitiva la sangre argentina derramada en ellas.   


Enrique F. MARAÑON (H)

*Publicado en revista Milo N° 6, marzo del 2012


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